sábado, 19 de marzo de 2011

Carta al gobernador de Libia

El terremoto de Japón y la crisis provocada por la central de Fukushima, la guerra civil en Libia y la resolución tardía de la ONU, las manifestaciones duramente castigadas de Yemen y Bahréin,… me hacen cada vez más echar de menos CNN+. Como el canal 24 horas de TVE, lo único decente que tenemos a mano, no informa de estas noticias durante todo el día (tal vez lo debieran llamar Canal 7- Eleven) últimamente ando pegado al Eskup de ‘El País’. Hoy me he encontrado con la siguiente imagen:

En la parte inferior de la imagen, una señora disparando hacia el cielo con una ametralladora. En la parte superior, unos aviones canadienses que van en su ayuda. El que se encuentra a la izquierda se encuentra escorado, ¿tal vez la mujer libia le alcanzó con sus disparos?

Bromas aparte, hoy salía un portavoz de Gadafi a leer unas cartas que el ‘todopoderoso’ había escrito a los países ‘colonialistas’. ¿Qué pensará Battiato de todo esto?

Para aquellos que aún duden que el cine es un medio efectivo de crítica y expresión, les pondré un ejemplo. El jueves 14 de marzo de 1991 fueron liberados ‘los 6 de Birmingham’. Seis meses antes se emitió la película ‘Who Bombed Birmingham? ‘. Se han cumplido 20 años de este hecho y no paro de encontrar paralelismos (salvando las diferencias) con la serie Red Riding. Todo huele a podrido.

martes, 1 de marzo de 2011

"¡Quieto todo el mundo!"

‘¡Quieto todo el mundo!’
(Publicado el 27 de febrero de 2011)


Aprovechar una fecha o acontecimiento señalado para estrenar una película no siempre tiene buenos resultados. Bajo la coyuntura que los medios de comunicación dan a un hecho (pasado o no) que se torna actualidad puede considerarse, hasta cierto punto, una publicidad gratuita que si se sabe (o se puede) gestionar bien podría repercutir en una gran campaña de marketing a precio de saldo. Ahora bien, esto puede ser tan favorable como perjudicial. Si ustedes escuchan en la radio, leen en la prensa y ven en televisión informativos y reportajes especiales referidos a un mismo suceso, la expectación se puede tornar aburrimiento. La saturación que propician el conjunto de medios puede llegar a ser tan grande que suponga el rechazo unilateral del receptor y, por consiguiente, obtener una predisposición de éste a que no quiera saber nada más sobre el tema. A esto le sumémosle que el acontecimiento en sí no produce ningún tipo de información nueva, utilizando una y otra vez las mismas imágenes y testimonios, y tan sólo apoyándose en los diferentes actos conmemorativos como única noticia de actualidad. Todo esto hace que la campaña publicitaria en cuestión salga cara pese a no haber hecho una gran inversión económica.


Esta semana y con motivo del treinta aniversario del intento de golpe de estado del general Tejero el 23 de febrero de 1981, Chema de la Peña estrena su largometraje “23F”. Está claro que la fecha no está escogida al azar, pero es algo que verdaderamente puede pasarle factura. ¿Alguien se ha quedado con ganas de ver una recreación de lo ocurrido? Las imágenes, testimonios, reportajes, documentales, programas especiales y retransmisión de homenajes ha sido tan exagerado en todos los medios que si encima, le añadimos la campaña promocional promovida por TVE para sacar rendimiento a la producción de este largometraje (anuncios publicitarios, noticias en los informativos, entrevistas en diferentes programas y en algún que otro night show a sus protagonistas,…) me hace pensar que Paco Tous vivirá el resto de su carrera encasillado, si es que ya no lo estaba. Sinceramente, a mí no me apetece nada meterme en una sala de cine para ver la película por mucho que el director me parezca un profesional más que competente.

¿Se imaginan que en vez de Paco Tous hubiesen cogido a Steven Seagal?
Entonces la historia hubiera cambiado... sobre todo si lleva bigotón.

En cambio, sí que me parece mucho más sugerente el largometraje de animación “Chico & Rita”, co-producida junto con el Reino Unido y premio Goya a la mejor película de animación. Esto no es debido a que sea fan de Mariscal, que no lo soy, ni de Fernando Trueba, al que más le valdría dejar de utilizar sus influencias para meter a la familia en el negocio a costa de todos los contribuyentes (aunque Mariscal no se queda corto, enchufando a su hermano como co-director). Hace cerca de año y medio tuve la oportunidad de entrevistar a Manuel Galiana, que colaboró en la animación del largometraje, quien destacaba la gran calidad que tenía el equipo de especialistas que trabajaban en torno a ella. Desde luego, el resultado visual es cuanto menos llamativo y no olvidemos que la música viene compuesta por Bebo Valdés.
Le hubiese encantado ser Larry Flynt

La nota cómica de la semana no es que los Oscars sean presentados por Anne Hathaway y James Franco (apellido que no podía faltar en este artículo), ni que Muamar el Gadafi haya achacado la revuelta en Libia al consumo por parte de los jóvenes de café envenenado por Al Qaeda (que recordemos, tiene un claro referente español). Sino a que Bigas Luna ha declarado que quiere ponerse al frente de la Academia de las artes y las ciencias cinematográficas de España. Éste director obsesionado con la pornografía y la desnudez (yo aún recuerdo aquel preservativo promocional que regalaba con motivo del estreno de ‘Yo soy la Juani’, y del que espero que nadie haya hecho uso por su bien), es una versión burda a la española de Paul Verhoeven que sigue parasitando los presupuestos del ICAA para hacer bazofias que dan rienda suelta a sus más enfermizos anhelos. Recordemos que su última película, “Didi Hollywood”, ganó el premio YoGa al peor film del año. Sólo espero que a los miembros de esta institución cada vez menos ilustre les quede todavía un par de dedos de frente y no lo permitan. Está claro que si consigue su cometido, no sólo perderemos el poco prestigio que nos queda convirtiendo la Academia en un burdel, sino que permanecerá amarrado a la ‘teta’ de los Presupuestos Generales del Estado (que se incrementarán si tráfico comienza a multar por la absurda bajada de la velocidad máxima en autopistas y autovías), chupando cual culícido, todo el tiempo que pueda.
"La teta y el Luna"

miércoles, 12 de enero de 2011

Bienvenidos a Zombieland

Bienvenidos a Zombieland
(Publicado el sábado 8 de enero de 2011)


En estos días de invierno he visto más televisión de lo habitual. Y he de confesar una cosa, echo de menos CNN+. Los telediarios de otras cadenas me provocan un rechazo comparable con el que produce la lactosa a mis intestinos de buena mañana. Hay una manipulación tan grande de las noticias que puedo pasarme los tres cuartos de hora de los informativos más agitado que mi vecina de arriba cuando empieza a mover los muebles del piso. Al menos gracias a esto he recordado porqué apenas veo la televisión (algo que pese a sincero, no es bueno confesar cuando me dedico a escribir una sección de opinión sobre los menesteres audiovisuales). Pero es que la programación se parece cada vez más a una verdulería, todo el stock es muy parecido y la gente habla de otras personas (y de su vida privada) sin mucho criterio, alto y con descalificaciones mientras intenta vender un kilo de aquello que le interesa, por ejemplo los ‘tomates’ de temporada (o bien, como en los inicios de Telecinco, unos buenos melones). Y es que los programas denominados incorrectamente como ‘del corazón’, con sus riñas y trifulcas, son un fiel reflejo del ejemplo que nos dan nuestros políticos (y ellos, a su vez, de nosotros mismos). Tenemos un problema profundo de educación.



Últimamente las series de televisión me parecen todas iguales (con excepciones contadas con los dedos de la mano). Tanto es así, que estuve viendo dos de títulos distintos y correlativos en la programación pero que tenían los mismos actores secundarios, y encima, repitiendo papel (de malo, por supuesto). Y no es que la palabra más pronunciada por los españoles después de ciertas partes de la anatomía y algún que otro taco, sea el motivo de estos sucesos (entiéndase que me refiero a la ‘crisis’ artística). El próximo martes, ‘La Sexta’ estrenará ‘Walking Dead’, una serie realizada a partir de una historia ya conocida a través de largometrajes como ’28 semanas después’ o ‘Resident Evil’. Una historia de zombies que toman una ciudad y los pocos supervivientes intentan salir con vida de ella. Nada original. Por lo que si quieren ver algo diferente les recomiendo ‘Dead Set’, con ella verán los reality shows de otra manera. El canal que ocupaba antes CNN+ se ha convertido en ‘Gran Hermano 24 horas’. Les aseguro que si ese canal se transforma en lo que vimos en ‘Dead Set’ no echaría tanto de menos el único canal informativo decente de nuestro país (¡tiembla Mercedes, tiembla!).



Recuerdo una película canadiense que tuve la oportunidad de ver en el festival de Sitges de 2009, era de muy bajo presupuesto y desarrollaba toda su trama en un escenario de interior, una cadena de radio. ‘Pontypool’ era su nombre. Me sorprendió gratamente. Es un ejemplo de que ‘no tener un duro’ no significa ‘hacer un churro’. Ante los obstáculos, creatividad (no sé quién pronunció esa frase por primera vez –seguro que fue un productor-, pero deberían de darle una paliza; no sabe el daño que ha hecho a la industria audiovisual, donde el que cobra es un afortunado).



Para aquellos que se lo temieran, avanzo que no voy a ponerme a hacer un listado de películas de muertos vivientes o humanos que han perdido el control de sus actos (aunque este sería más divertido ya que podría incluir diferentes salidas de tono gloriosas en la historia de la televisión que deberían permanecer siempre en nuestro imaginario), no terminaríamos nunca y además, sería demasiado aburrido.



Si en la política encontramos extraños compañeros de cama, algo parecido sucede también con la televisión privada. Fusionarse está de moda, y por encima de hacerlo por la coherencia dada por la similitud de contenidos siempre están los intereses económicos. Así, ‘Cuatro’ parece que se acabará convirtiendo en una prolongación de ‘Telecinco’, con sus programas sensacionalistas y reality shows, y ‘La sexta’ se consolidará como un ‘bastión futbolero’ del hombre de a pie si al final firma el acuerdo con ‘Antena 3’. Parece que va a ser cierto aquello que comentaba un directivo de la Fox. En una entrevista, hace ya unos años, confesaba que la tendencia temática en las series televisivas iba en función de las previsiones de lo que el país iba a necesitar a unos diez años vista. Las series de abogados consiguieron que poco después se puso de moda estudiar derecho (por lo que son responsables, en cierto modo, de que ahora salgan hasta de debajo de las piedras alentando a que te demanden por cualquier cosa), o las de médicos y cirujanos (el tío Sam necesita personal en sus hospitales, chicos) y después, policías (la seguridad es lo primero, queridos patriotas). A todos nos vienen a la cabeza ejemplos que, encima, estamos hartos de ver e intentar imitar (con penosos resultados, todo sea dicho). Pese a que la temática policiaca esté en auge en los últimos años (¿a qué no nos llegan series de carpinteros?), parece que las televisiones están consiguiendo lo que pretenden para las próximas décadas, la involución humana. Lo dicho, ‘Bienvenidos a Zombieland’.