martes, 23 de julio de 2013

La nostalgia es una mierda. Parte I: Cómo crear un (nuevo) trauma a la generación de Naranjito.

Es un hecho, la nostalgia es una mierda. Esa ilusión que mantenemos en nuestra memoria con recuerdos parciales, edulcorados y distorsionados de aquello que (se supone) una vez fue. Si todo quedase ahí no distaría mucho de los retoques de Photoshop, de los perfiles de Facebook o el programa electoral del PP. El problema es enfrentarse a la cruda realidad. Y esto es algo que tarde o temprano sucede. La nostalgia es un instrumento de unión, pero también es un arma de destrucción masiva. Y hace un par de días, a mi, me han creado un pequeño trauma durante la comida que quiero compartir con vosotr@s para que, de este modo, tengamos otra cosa en común.

Tod@s recordamos aquellas series de los 80 y los 90 con extrema candidez. Esos bellos recuerdos de cuando eramos niños y nos pasábamos las horas delante del televisor viendo mierda que nuestros pequeños y frágiles cerebros no llegaban a captar en su extrema sordidez y nos llevaba a tomar roles en los recreos de aquello que habíamos visto. Un ejemplo más de que eramos extremadamente manipulables. Recuerdo haber visto una película bélica y, acto seguido, tener ganas de jugar a los soldados con mis G.I.Joe o ver el Wrestling (Pressing Catch) y querer emular a Hulk Hogan o El Último Guerrero, como héroes que eran a nuestros ojos, lanzándome al sofá de un salto. Volver allá donde ya no queda nada sólo puede crear decepción. Volver a ver clásicos como 'Los Inmortales' o 'El Señor de las Bestias' significa lo mismo que volver a ver a tu amor platónico del colegio a los 40, nada bueno puede salir de eso.

Cuanto daño ha hecho el croma...


Hablando con unos amigos italianos y malteses sobre la puta manía que tenían en nuestros países de cambiar los títulos, los nombres de los personajes y las canciones originales en películas, series y dibujos animados nos hemos llevado un pequeño susto. Esas personas encargadas de manipular nuestras mentes parecían tomar sus elecciones de manera muy arbitraria. Pero a veces hay una razón más oscura detrás. Una conspiración general bien orquestada en la que el paso del tiempo sólo hará que la caída sea más fuerte. En este caso concreto, hablo de la 'promiscuidad de los openings' en las series de animación. Está claro que 'Parchís' no cantaba la canción original de 'Comando G', sino que era sólo en la versión española. El problema es cuando hay un intercambio de parejas entre países vecinos, puede crear un cortocircuíto en la memoria y una crisis financiera en el Mediterráneo. ¡Malditos, lo tenían todo bien pensado!

Probemos con esto, primero con el opening de 'Oliver y Benji' en España:


Todos reconocemos la canción, ¿verdad? Ahora vean el opening de 'Lupin III' en italiano:


¿Ven a lo que me refiero? En Italia, se utilizó esta canción ñoña para 'Oliver y Benji' (allí 'Holly e Benji', ninguno de los nombres se corresponde con los originales, claro está):


¿Suficiente trauma? ¿Aún no? Bueno, pues mejor será no revisar aquellos cómics de Masakazu Katsura que una vez compraste. ¿Esta es la razón por la que algunas series han sido reiniciadas para mejorar el dibujo y quitar el relleno? ¿Es la razón por la que Hollywood hace remakes y reboots? ¡Claro que no! Peliculas como 'La Princesa Prometida' ('The Princess Bride'), 'El Cuervo' o la trilogía de Sam Raimi de 'Spiderman' todavía tenían un referente suficientemente bueno (en el caso de las dos primeras) o un cadáver aún caliente (en el caso del superhéroe). ¿Falta de ideas? ¿Dinero? Obviamente. Para la promiscuidad ya estaba el fanfic, lástima que las grandes compañías estén dispuestas a corromper todo.


Aquí, una excelente trabajo de un fan de Lupin y Metal Gear Solid.


Ahora bien, ¿conocéis algún otro caso de intercambio de canciones en los openings de las series de animación entre diferentes países?

No hay comentarios: