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martes, 23 de julio de 2013

La nostalgia es una mierda. Parte I: Cómo crear un (nuevo) trauma a la generación de Naranjito.

Es un hecho, la nostalgia es una mierda. Esa ilusión que mantenemos en nuestra memoria con recuerdos parciales, edulcorados y distorsionados de aquello que (se supone) una vez fue. Si todo quedase ahí no distaría mucho de los retoques de Photoshop, de los perfiles de Facebook o el programa electoral del PP. El problema es enfrentarse a la cruda realidad. Y esto es algo que tarde o temprano sucede. La nostalgia es un instrumento de unión, pero también es un arma de destrucción masiva. Y hace un par de días, a mi, me han creado un pequeño trauma durante la comida que quiero compartir con vosotr@s para que, de este modo, tengamos otra cosa en común.

Tod@s recordamos aquellas series de los 80 y los 90 con extrema candidez. Esos bellos recuerdos de cuando eramos niños y nos pasábamos las horas delante del televisor viendo mierda que nuestros pequeños y frágiles cerebros no llegaban a captar en su extrema sordidez y nos llevaba a tomar roles en los recreos de aquello que habíamos visto. Un ejemplo más de que eramos extremadamente manipulables. Recuerdo haber visto una película bélica y, acto seguido, tener ganas de jugar a los soldados con mis G.I.Joe o ver el Wrestling (Pressing Catch) y querer emular a Hulk Hogan o El Último Guerrero, como héroes que eran a nuestros ojos, lanzándome al sofá de un salto. Volver allá donde ya no queda nada sólo puede crear decepción. Volver a ver clásicos como 'Los Inmortales' o 'El Señor de las Bestias' significa lo mismo que volver a ver a tu amor platónico del colegio a los 40, nada bueno puede salir de eso.

Cuanto daño ha hecho el croma...


Hablando con unos amigos italianos y malteses sobre la puta manía que tenían en nuestros países de cambiar los títulos, los nombres de los personajes y las canciones originales en películas, series y dibujos animados nos hemos llevado un pequeño susto. Esas personas encargadas de manipular nuestras mentes parecían tomar sus elecciones de manera muy arbitraria. Pero a veces hay una razón más oscura detrás. Una conspiración general bien orquestada en la que el paso del tiempo sólo hará que la caída sea más fuerte. En este caso concreto, hablo de la 'promiscuidad de los openings' en las series de animación. Está claro que 'Parchís' no cantaba la canción original de 'Comando G', sino que era sólo en la versión española. El problema es cuando hay un intercambio de parejas entre países vecinos, puede crear un cortocircuíto en la memoria y una crisis financiera en el Mediterráneo. ¡Malditos, lo tenían todo bien pensado!

Probemos con esto, primero con el opening de 'Oliver y Benji' en España:


Todos reconocemos la canción, ¿verdad? Ahora vean el opening de 'Lupin III' en italiano:


¿Ven a lo que me refiero? En Italia, se utilizó esta canción ñoña para 'Oliver y Benji' (allí 'Holly e Benji', ninguno de los nombres se corresponde con los originales, claro está):


¿Suficiente trauma? ¿Aún no? Bueno, pues mejor será no revisar aquellos cómics de Masakazu Katsura que una vez compraste. ¿Esta es la razón por la que algunas series han sido reiniciadas para mejorar el dibujo y quitar el relleno? ¿Es la razón por la que Hollywood hace remakes y reboots? ¡Claro que no! Peliculas como 'La Princesa Prometida' ('The Princess Bride'), 'El Cuervo' o la trilogía de Sam Raimi de 'Spiderman' todavía tenían un referente suficientemente bueno (en el caso de las dos primeras) o un cadáver aún caliente (en el caso del superhéroe). ¿Falta de ideas? ¿Dinero? Obviamente. Para la promiscuidad ya estaba el fanfic, lástima que las grandes compañías estén dispuestas a corromper todo.


Aquí, una excelente trabajo de un fan de Lupin y Metal Gear Solid.


Ahora bien, ¿conocéis algún otro caso de intercambio de canciones en los openings de las series de animación entre diferentes países?

jueves, 10 de enero de 2013

Pitof


     Llevo cerca de dos años con este post, pero eso no debería de parecer algo extraño con la cantidad de borradores empezados que tengo de otros tantos. Pero he elegido continuar este porque, figúrense, podría ser uno de los pocos artículos escrito sobre este sórdido titiritero, Jean Christophe Comar, más conocido por todo el mundo como Pitof. ¿A quién no le llamaría la atención alguien con ese nombre? No es como el caso de Bill Condon (conocido por dirigir vampiros adolescentes recientemente  y no tirarse a Kristen Stewart en un rodaje), al que jodieron desde pequeño por no haber usado el apellido materno. ¡Es que Pitof eligió llamarse Pitof! Por supuesto, al pensar en su decisión nos pueden venir a la mente multitud de casos de actores y directores que se han cambiado el nombre artístico para dedicarse al porno. Todos ellos pensaban que sería algo temporal y  preferían no empañar el verdadero. Sin desviarnos del tema, efectivamente, Pitof trabajó en la industria pornográfica en diferentes puestos. Incluso, llego a debutar como actor en uno de los títulos, ‘Gozar’, allá por el año 78. Él tenía 21 años y, por aquel entonces en Francia, muchas pequeñas productoras se animaron a producir cine para adultos gracias al éxito que tuvo Emmanuelle. Algo que, desgraciadamente, no vino acompañado de calidad del producto. Pitof continuó su carrera en dos decenas de películas más e, incluso, llegando a ser co-guionista del film “Attention Fillettes!...” y “Bourgeoise et… pute!” en 1982. Títulos muy sugerentes, ¿verdad?


'Attention fillettes...!' fue la primera
película de Rocco Siffredi
     Sus primeros pasos como director los dio en 1981, siendo asistente de director en la película X ‘Journal intime d’une jeune fille en chaleur’. Continuó formándose en ‘Les Clientes’, ‘Fantasmes très spéciaux’, ‘Crazy Girls’,… y hasta 7 títulos más. Todo ello entre 1981 y 1983. Hasta entonces había usado abreviaturas de su nombre y algún que otro pseudónimo (como Johan Pitofsky). A  partir de ese momento, este parisino, desaparece del mapa.

     Pitof, que hasta hace bien poco no tenía ni fotos en IMDb, desapareció durante la década de los 80. Según parece, le dio por dedicarse a los efectos especiales, algo de lo que carecían los proyectos a los que se había dedicado hasta el momento. Según ha declarado, estuvo como supervisor del área en proyectos musicales para Prince, Madonna o Boy George. Permítanme que dude parcialmente de ello. Sus trabajos musicales conocidos pertenecen a los 90. Reapareció en 1991 como director de efectos visuales digitales en ‘Delicatessen’, vamos, por la puerta grande. A partir de entonces, fue supervisor de esa área en importantes y conocidos films del cine francés: “Los visitantes” (1993), “La ciudad de los niños perdidos” (1995), “Alien Resurrección” (estadounidense, pero con equipo técnico y artístico visiblemente francés, 1997), “Asterix y Obelix contra César” (1999), “Juana de Arco de Luc Besson” (1999),… En otras palabras, que Dominique Pignon, Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet se convirtieron en sus principales valedores. ¿Qué pasó en esa década de los 80 para que tuviese un resurgir tan explosivo?

Con Depardieu repetiría en Vidocq... ¿o deberíamos decir 'Vinocq'?

     En 2001 se estrenó como director con “Vidocq”, mostrando también esas dotes de guionista que ya desarrolló a principios de los 80. En esta ocasión, se encargó de adaptar la conocida autobiografía de François-Eugène Vidocq, un famoso detective parisino del siglo XIX. Con el borracho antipatriota de Depardieu a la cabeza del reparto, contó con Inés Sastre, que venía de su cuya cima actoral el más grande truño de Christopher Lambert (sólo comparable con ‘Beowulf, la leyenda’), ‘Druidas’. La película, que costó 23 millones de euros, se estrenó por todo el mundo, siendo número uno en Francia, pero sin llegar a recuperar la inversión inicial. Pero eso no hizo a Pitof tirar la toalla.

A Inés se le puso la cara torcida al ver como
Pitof volvía a los viejos hábitos de su juventud.

     Su salto a Hollywood tuvo lugar 4 años después, ganando su primer premio en este país, el Razzie Award a la peor película del año, con ‘Catwoman’. Una película pretenciosa, de gran presupuesto (unos 100 millones de dólares) y con un reparto oscarizado que se estrelló en crítica y defraudó en taquilla, no logrando recuperar la inversión. Si alguien no ha visto esta película, si no quiere perder el tiempo, que no lo intente. Hay películas cutres con las que te ríes por ser despropósitos. En esta, en concreto, sólo sirve para echar una buena siesta. Otro intento fallido de DC.

Pitof esperando a que Halle Berry se de la vuelta.

      Esto no detuvo a Pitof, que se enorgullece de afirmar que en 2005 le contrataron para dirigir “Animal”, una insulsa película para vídeo que hubiese significado su continuidad en el mercado estadounidense. Finalmente, no llegó a cuajar el acuerdo y decidió montar su propia compañía de efectos visuales, ‘Pitof Digital Studio’ con sede en Los Ángeles y en Pekín. También colaborando con la empresa ‘Rhythm & Hues”, que recientemente se ha encargado de los efectos digitales de ‘La Vida de Pi’. No obstante, las producciones en las que participó el francés no llegaron a tener tanto renombre, trabajando en proyectos menores desde entonces. En  2008 dirigió ‘Fire & Ice’, una épica TV-movie rumana de bajo presupuesto que pretendía aprovechar el tirón de ‘El Señor de los Anillos’. Otro ‘fail’ para Pitof, que, ni corto ni perezoso, aceptó dirigir ‘Empires of Deep’, aunque finalmente sería dirigida por Michael French (también acostumbrado a hacer mierdas). Aún me sigo preguntando qué le ofrecerían a Olga Kurylenko para participar en tremenda bazofia… mucho dinero. Una cosa es que hagas una película para The Assylum de bajo coste y que va a ser cutre por naturaleza. Otra, muy diferente, es que chinos y yankees se asocien para hacer un largometraje que bien podría haber sido de la productora anteriormente mencionada pero con, ojo al dato, 130 millones de dólares de presupuesto. 130 millones, oiga. 

Reparto de 'Empires of Deep'. Juzguen ustedes mismos.

     La historia es sencilla y muy parecida a la de ‘Manos: Hands of Fate’. Un multimillonario chino, en este caso, que quiere llevar a cabo un guión que ha escrito para hacer realidad su paja mental: una guerra entre criaturas marinas entre las que está la reina de las sirenas, Olga Kurylenko (personaje que iba a ser interpretado inicialmente por Monica Belluci). Para ello contrata a varios guionistas para que pulan su idea, a golpe de talonario, y dedica 3 años para su producción. Un desastre anunciado del que, en esta ocasión, Pitof no será el responsable. 




jueves, 14 de julio de 2011

Versus


'Versus'
Versión con cambios de la publicada originalmente el 26 de junio de 2011, aquí.

A falta de unas semanas para el estreno en los Estados Unidos de ‘Cowboys & Aliens’, me he dispuesto a hacer un listado que hace tiempo que tenía en mente. Los norteamericanos parecen tener una fijación enfermiza por realizar ‘crossovers’ descontextualizados de mitos, leyendas y personajes con gran tirón estableciendo ‘matrimonios a la italiana’ de lo más sórdidos. Muchas veces no es cuestión de ampliar franquicias a costa de destrozar los iconos a los que rendimos culto, sino que deben surgir de una larga noche de borrachera. Esto no pretende ser una lista de las mejores curiosidades fílmicas entre personajes enfrentados pertenecientes a dos mundos completamente diferentes, sino el homenaje a un cierto número de películas sórdidas que llevan el ‘vs.’ explícito en su título o implícito en el nombre por el que han pasado a nuestro imaginario, y que me crean gran turbación.


10- ‘Cowboys & Aliens’ (2011).


Admito que cuando me enteré de que se pensaba hacer una película de ciencia ficción ambientada en el salvaje oeste se me saltó una carcajada. Cuando se me ocurrió investigar más me enteré que era la adaptación de una novela gráfica (lo que explicaría su futuro estreno en el Comic-Con Internacional de San Diego). Descubrí que actores de la talla de Daniel Craig o Harrison Ford estaban implicados en el proyecto y que iban a ser dirigidos por Jon Favreau (responsable de las entregas de ‘Iron Man’). Tuve un escalofrío. ¿De verdad pensaban invertir un dineral en una película tan… yankee? La respuesta es contundente, 100 millones de dólares. ¿No escuchó nunca esa expresión de ‘tienes más peligro que un americano con un fajo de billetes?

La propuesta no es original, ya en 1994 fue rodada ‘Oblivion’, una película con un presupuesto de 2’5 millones de dólares protagonizada por Richard Joseph Paul (que ha hecho ‘truños’ de cuidado) y dirigida por Sam Irvin, que no estando a gusto con el despropósito, se embarcó en la segunda parte. Postmodernidad en estado puro.

09- ‘Alien vs. Predator’ (2004).

Enlazando con la anterior, ‘Alien vs. Predator’ también tuvo una secuela en 2007. La búsqueda de una excusa por sacar partido, esta vez sí, a unas franquicias que marcaron a una generación llevó a Paul W. S. Anderson, responsable de ‘Mortal Kombat’ y las adaptaciones de ‘Resident Evil’, a hacer lo que mejor sabe: películas de acción vacías.

Si la película se hubiese parecido a ésto, la tendría mejor considerada.


08- ‘Batman: Dead End’ (2003).


Sandy Collora, un desconocido cineasta norteamericano con grandes ambiciones, se gastó 30 mil dólares de su bolsillo con la intención de hacerse notar en Hollywood. Se sirvió para ello de personajes con gran tirón (y de los que no poseía ningún derecho) en un cortometraje de 8 minutos para realizar una ‘fan-movie’. ‘Batman: Dead end’, también conocido como ‘Batman vs. Joker vs. Alien vs. Predator’, tuvo una gran repercusión mediática gracias a su acertada caracterización y a la cuidada estética. No así por su insulso argumento, ya que Collora sólo quería demostrar que era capaz de rodar escenas de acción. Al darse cuenta que su inversión no había dado tantos frutos como le hubiera gustado, se puso a producir un falso tráiler de una película imaginaria llamada World’s finest(2004), aprovechándose de la decepción que arrastraba el público por la cancelación de la producción del film ‘Superman lives’, donde podemos ver a un hipertrofiado Superman asociándose con Batman para vencer a los malos.

Puesto que en los cómics ha sido una manera recurrente de salir del paso o relanzar nuevas series, no han sido los únicos crossovers o asociaciones de superhéroes en la grande y pequeña pantalla. Valga de ejemplo la película animada ‘Batman vs. Drácula’, ‘La liga de la justicia’ o la futura ‘The Avengers’.


07- ‘Drácula vs. Frankenstein’ (1971).


Siguiendo la cultura japonesa de enfrentar a dos monstruos en un escenario concreto (normalmente una ciudad), los norteamericanos empezaron a sacar películas sobre Frankenstein, el hombre lobo y Drácula, oponiéndolos entre sí o a otras criaturas del género de terror. Ésta propuesta de 1971, también conocida como ‘Blood of Frankenstein’, es mala donde se precie. Dirigida por Al Adamson, un especialista en bazofias del calibre de ‘Cinderella 2000’, se articula a través de la asociación entre Conde Drácula con el Dr. Frankenstein para resucitar al monstruo. También es de especial interés ‘Santo y Blue Demon contra el Dr. Frankenstein’, una excusa para que dos figuras del wrestling se pongan a repartir mamporros a los mitos del cine de terror.


Nosotros no nos libramos de la quema. Participamos en la co-producción de ‘Los monstruos del terror’ (1970) con la Alemania Occidental e Italia (¿quiénes si no?), rodada en español y con actores extranjeros. Que tiemble ‘Supersonic Man’.


¿Hay alguien que no le den más miedo estos doblajes que la propia película?


06- ‘Freddy vs. Jason’ (2003).


Cómo no podía ser de otro modo y en vista de que las franquicias de esto dos iconos del terror se estaban agotando (las últimas secuelas fueron completamente insustanciales), decidieron enfrentarlos, víctimas adolescentes mediantes, en una película que se aparta de su género para mostrarnos una competición sobre quién derrocha más zumo de tomate. Sí, exactamente la misma fórmula que se usó con ‘Alien vs Predator’, aunque en este caso con ‘tufillo’ Wes Craven. ‘Viernes 13’ (1980) de Sean S. Cunningham (que venía de producir ‘La última casa a la izquierda’ (1972) al director de Cleveland), ‘La noche de Halloween’ (1978) de John Carpenter y ‘Black Christmas’ (1974) de Bob Clark podrían ser las iniciadoras del subgénero de terror conocido como ‘slasher’, consistente en la muerte, uno por uno, de jóvenes a cargo de un asesino enmascarado. Sería en 1984 cuando Craven se sumaría al carro creando al personaje de Freddy Krueger en ‘Pesadilla en Elm Street’, siguiendo así la estela de sus predecesoras.



05- ‘Freddy vs. Goshtbusters’ (2004).


Existen multitud de vídeos elaborados por fans en Youtube (fan-made films) en los que se producen crossovers entre diferentes personajes, pero ninguno ha tenido una distribución o repercusión mediática real fuera de los que en ésta lista figuran. ‘Freddy vs Goshtbusters’ cuenta el enfrentamiento entre los ‘cazafantasmas’ y Freddy Krueger en 35 minutos. Casi nada. Para aquellos que duden en las posibilidades del ingenio de los fans, les recomiendo ‘Rebobine, por favor’ de Michel Gondry.



04- ‘Monsters vs. Aliens’ (2009).


¿Por qué una película infantil en éste listado? La respuesta está en que muchos de estos ‘crossovers del versus’ están destinados a los más pequeños. Éste mismo año, por ejemplo, se estrenará ‘Hoodwinked too! Hood vs. Evil’, en el que mezclan en una niña los personajes de ‘Caperucita Roja’ y ‘Robin Hood’ que investiga la misteriosa desaparición de ‘Hansel’ y ‘Gretel’. Ya ha sido estrenada en varios países y lleva acumulados más de 9 millones y medio en taquilla, un tercio de su presupuesto estimado. Mejor le fue a ‘Monstruos contra Alienígenas’ que consiguió acercarse a los 200 millones de dólares. El argumento es insulso, pero contó con las voces de Hugh Laurie (el Dr. House), Reese Witherspoon (‘Una rubia muy legal’), Will Arnett (‘Arrested Development’) o Rainn Wilson (‘The Office’).



03- ‘Humans vs. Zombies’ (2011).


Una recién estrenada película estadounidense que enfrenta a una humanidad dividida entre los que han sido infectados por un virus mortal y los que no. Es la misma fórmula que utilizan todas las películas de zombies, en cierto modo. Pero siempre me hicieron gracia estos films en los que el destino de la humanidad está en las manos de un grupo de adolescentes americanos. En este caso, adolescentes los que protagonizan y adolescentes los que ruedan. ¡Diversión (casposa) por partida doble!


02- ‘Ninjas vs. vampires’ (2010).


A continuación, cuatro películas que no tienen desperdicio. La primera sería ‘Ninjas vs. Vampires’, película norteamericana de acción sangrienta en el que ni los ninjas son ninjas, ni los vampiros, vampiros. Un despropósito en toda regla que tiene como precursora, ‘Ninjas vs. Zombies’ (2008), realizada por los mismos responsables y bajo los mismos criterios. Más trabajada es, sin lugar a dudas, ‘Alien vs. Ninja’. Película fantástica japonesa con dosis de humor que, si bien no va a pasar a la historia del cine, al menos nos hace pasar un buen rato. ‘Vampire girl vs. Frankenstein girl’ (2009) es otra efectista propuesta bajo los mismos códigos del país oriental (a lo que se le añade kimonos y faldas muy cortas). Una visión perfecta de dos maneras de entender el terror de sangre fácil.


(Actualización: Gracias a Manuel Santamaría de 'La Mazmorra de Latveria" que me recordó el clásico: 'Kun fu vs. los 7 vampiros de oro', toda una joyita del género).


01- ‘Megashark vs. Giant Octopus’ (2009).


Por último, las películas de criaturas gigantes que destrozan todo a su paso. Su origen podríamos situarlo en las clásicas ‘Godzilla’ (1954) y ‘King Kong’ (1933), dos monstruos que no llegaron a enfrentarse hasta 1962 en una coproducción entre Estados Unidos y Japón, ‘King Kong vs. Godzilla’. Un referente / franquicia actual es la creada por la compañía productora ‘The Asylum’, que gira alrededor de un tiburón gigante. ‘Mega Shark vs. Giant Octopus’ (2009) salió directamente para vídeo y, además de estar protagonizada por Lorenzo Lamas, nos ofrece un sinfín de escenas absurdas e incoherentes y una repetición de escenarios sin ningún tipo de pudor. Otros despropósitos de ésta empresa han sido, entre otras, ‘Mega Shark vs Crocosaurus’ (2010), ‘Mega Piranha’ (2010) y ‘Mega Python vs. Gatoroid’ (2011).


jueves, 23 de diciembre de 2010

La luz del fin del mundo

La luz del fin del mundo
(Publicado el sábado 18 de diciembre de 2010)


En navidad muchas llamas se encienden (tan sólo tenemos que mirar la cartelera de esta semana para ver la tremenda variedad existente) y otras se apagan. No soy muy dado a las necrológicas. Cuando murió Leslie Nielsen ni siquiera hice un comentario en el artículo para no desvirtuarlo. Cuando se nos fue Tony Curtis, le hice un homenaje viendo una antigua película suya y un ensayo crítico sobre la misma que he guardado para la posteridad (pese a ser la imagen de cabecera de mi blog). Otros tantos se han ido este año: Luís García Berlanga, Dennis Hopper, Peter Graves,… Y esta semana ha sido Blake Edwards, famoso por lanzar a la fama a Peter Sellers y dirigir clásicos como ‘Desayuno con diamantes’ (‘Breakfast at Tiffany’s), cuya co-protagonista, Patricia Neal, también ha fallecido este año. Ni el director ni los protagonistas de esa cinta siguen con vida. Será que el tiempo no pasa en balde. Descansen en paz todos ellos.




La vida, entonces, hay que aprovecharla. Menos mal que el gobierno inglés ha dejado en libertad bajo fianza a Julian Assange, desestimando los recursos provenientes de Suecia. En las últimas semanas muchas muestras de apoyo y otras tantas opiniones en contra han rodeado al ‘líder’ de Wikileaks. Tanto que se empezó a levantar una cortina de humo por parte de los gobiernos y una ‘ciberguerra’ de los afines al ‘terrorista’ contra aquellas compañías que le habían dado la espalda y saboteado. ‘Matrix’, ‘Juegos de guerra’, ‘Terminator’,… muchas películas me venían a la cabeza cuando hablamos de internet y ordenadores. Pero mucho mejor hablar de una secuela, ‘Tron: Legacy’, que ayer se estrenó en nuestros cines. Aquellos nostálgicos que tuvieron la oportunidad de ver en pantalla grande ‘Tron’, podrán encontrar de nuevo a Jeff Bridges en el papel de Kevin Flynn, que atrapado en un mundo virtual muy violento y cada vez más evolucionado, se reencontrará con su hijo 25 años después para compartir una peligrosa aventura dentro de él. Y es que la secuela tendrá que contentar a un gran número de fans, puesto que su antecesora se ha venido promocionando como una película de culto en algunos sectores. Así que decepcione o no, todo ‘f’reak’ tiene una cita en los cines este fin de semana. Al igual que aquellos amantes de lo sórdido y la serie B pudieron disfrutar ayer, como ya ocurrió el mes pasado, de una nueva sesión del ciclo de cine basura de canal plus con videochat y comentarios en directo vía Twitter y Facebook de José Viruete, Paco Fox y un invitado de lujo, Borja Cobeaga. La película elegida fue ‘Mega Shark versus Giant Octopus” (pongo las iniciales en mayúscula para que sea aún más efectista) con el inolvidable Lorenzo Lamas como protagonista. Esto sí que es sordidez y no que Carmen de Mairena consiguiese más votos que el partido de Rosa Díez en las pasadas elecciones catalanas. Supongo que ahora que Cuatro se fusionará con Telecinco, además de quitarnos el único informativo televisivo decente que teníamos en España van a hacer lo mismo con estas pequeñas joyas de la cinefilia para saturar la parrilla (aún más) de programas del corazón. Entonces, queridos amigos, los ‘hackers’ no estarán solos en su ofensiva contra las grandes multinacionales. No hay nada más peligroso que un ‘freak’ enfadado (Capítulo I. Versículo III de la Guía Frisi jamás escrita del Salón del manga de Barcelona).



Como el ‘Rey de las Camas’ tendría que encontrarse Assange cuando dos gigantes pedían su cabeza. Por un lado Estados Unidos, que quiere crear un marco para la ‘privacidad’ en Internet. Ya no saben ni que inventar para controlar a las personas. El otro día mi psicólogo, el Dr. Fleish, y yo nos reíamos acerca de las estúpidas y arcaicas leyes americanas que se siguen manteniendo vigentes. Es cómo si en Europa existiese aún el derecho de pernada. Así que para completar la sesión, vimos un capítulo de la serie ‘El ala oeste de la Casa Blanca’, donde te explican de manera muy efectiva como funciona (o no) la política americana. El capítulo elegido era acerca de uno de esos derechos ancestrales que se siguen manteniendo en el país de la hamburguesa: el filibusterismo. Allí, los congresistas no tienen límite de tiempo cuando se va a votar una ley en sus exposiciones y esto, a veces, se usa como una medida de obstruccionismo. Dicho de otro modo, mientras no te pares, bebas o te sientes, puedes hablar el tiempo que quieras y de lo que te apetezca. Es por ello que el simpático filibustero de la serie, por no conseguir que añadan una enmienda a una ley de sanidad, se pone a hablar durante horas de recetas de cocina y a leer en voz alta novelas clásicas para obstaculizar la votación y hasta llegar a la hora de cierre. Divertido, ¿no creen? Más aún lo era ver al resto de congresistas pasando el tiempo fuera de la cámara, intentando entretenerse con cualquier cosa, aunque siguiendo lo que ocurría por televisión, puesto que en el momento que el filibustero se pare, terminará su turno para hablar y tendrá lugar la votación con la gente que esté presente en el hemiciclo. Eso pasa en Estados Unidos. Claro que se puede votar otro día si se consume todo el tiempo, pero tiene que volver a llevarse el proyecto a la Cámara y todo esto se demora con burocracia y enmiendas. Además, a veces urge sacar ciertas leyes en momentos determinados, ¿no creen? ¿Imagínense que un filibustero hubiera hecho obstruccionismo durante el proceso de aprobación de la nueva regulación de AENA y se hubiese pospuesto para después del puente? 600.000 personas no hubieran sido afectadas por el boicot, la justicia española no estaría saturada por tanta demanda y en nuestro país se hubiese estado hablando más de ‘Wikileaks’ que de los insultos y cruce de declaraciones de unos políticos que todavía nos deben unas cuantas explicaciones sobre sus actuaciones pasadas, en vista de lo que revelan los cables. En definitiva, el gobierno no se hubiese salido con la suya. Pero esto no es America y aquí no se permiten los filibusteros.


Aquí una escena de 'Mr Smith Goes to Washington' con James Stewart.

Por otro lado tenemos a ciertos países desarrollados europeos que quieren limitar la libertad de expresión controlando los contenidos. Ya lo hizo Italia y lo acaba de hacer Francia, para ya de paso, eliminar las ‘descargas ilegales’. Curiosamente, la palabra filibustero viene de la denominación de unos piratas que operaban en el caribe en el siglo XVII. Terminos como hackers o piratas se han utilizado demasiado alegremente como símiles peyorativos. Esperemos que filibustero no tenga el mismo final. En la lucha que se traen los gobiernos contra lo que ellos entienden por ‘piratería’, meten a Assange en el saco. Este pasado viernes se estrenó ‘Film Socialisme’ del maestro francés Jean-Luc Godard. Es un gran acontecimiento. No porque el genio superviviente de la Nouvelle Vague estrene una nueva película de corte experimental, sino por mantenerse siempre coherente con su ideología. En una entrevista reciente que entabló con Jean Marc Lalanne y Serge Kaganski, de la revista ‘Les Inrockuptibles’ soltó perlas como estas: “Estoy en contra [de la ley Hadopi, que convierte en delito las descargas de Internet ], por supuesto. No existe la propiedad intelectual. Estoy en contra de la herencia, por ejemplo. Que los hijos de un artista puedan beneficiarse de los derechos de la obra de sus padres, hasta su mayoría de edad por qué no... Pero después no me resulta evidente que los hijos de Ravel se lleven dinero por los derechos del "Bolero"...”

“Si tuviera que litigar contra las acusaciones de apropiación de imágenes en mis películas contrataría dos abogados con dos sistemas diferentes. Uno defendería el derecho de cita, que apenas existe en cine. En literatura se puede citar extensamente. En el "Miller" de Norman Mailer, hay un 80% de Henry Miller un 20% de Norman Mailer. En las ciencias ningún científico paga derechos por utilizar una fórmula establecida por un colega. Eso es una cita y el cine no lo autoriza. […]. Un autor no tiene ningún derecho. Yo no tengo ningún derecho. No tengo sino deberes. Y después en mi película hay otro tipo de préstamos que no son citas sino sencillamente extractos. Como una inyección cuando se toma una muestra de sangre para analizarla. Ése sería el alegato de mi segundo abogado. Defendería por ejemplo el uso que hago de los planos de los trapecistas procedente de Les Plages d'Agnès. Ese plano no es una cita, no cito la película de Agnès Varda, me beneficio de su trabajo. Es un extracto que tomo, que incorporo en otro sitio para que tome otro sentido, en este caso para que simbolice la paz entre Israel y Palestina. No he pagado por ese plano. Pero si Agnès me pidiera dinero creo que podríamos pagarle un precio justo. Es decir, en relación al presupuesto de la película, el número de espectadores que ha tenido...”



Para terminar le preguntan sobre la penúltima cita de su película, “Si la ley es injusta, la justicia pasa delante de la ley”. A lo que Godard responde: “Está ahí en relación con el derecho de autor. Todos los DVDs empiezan con un rótulo del FBI que criminaliza la copia. Recurrí entonces a Pascal.” Señoras y señores, como bien nos ha enseñado el maestro, esto es citar y no piratería.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Óscar Wilde: Pluma, lápiz y veneno.



Oscar Wilde Memorial. Dublín, Irlanda.

Aprovechando mi periplo en Irlanda he decidido posponer el prometido artículo en tres partes que anunciaba en el post anterior para poder terminarlas con más calma y documentarme mejor. En su lugar se me ha ocurrido escribir un artículo acerca de Óscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde (1854-1900), más conocido como Óscar Wilde, uno de los más sórdidos y polémicos escritores de todos los tiempos.

“A gentleman is one who never hurts anyone's feelings unintentionally” (Óscar Wilde).


El bueno de Óscar, esculpido, en pose de gentleman.
Ahora por él tampoco pasarán los años.

En vista de que me encuentro viviendo en la ciudad natal de este poeta del victoriano tardío, Dublín, aproveché para realizar una ruta alrededor de los sitios más emblemáticos que fueron regentados por él, hasta su salida del país en 1978. Irlanda ha dado grandes escritores (James Joyce, Jonathan Swift, Bernard Shaw,…), es imposible negarlo, y he aprovechado varias jornadas turísticas para compartir espacios con ellos. Algo que me llamó mucho la atención es que muchos coincidieron en tiempo y lugar. Grandes figuras de la escritura que fueron amigos, rivales, referentes y fuente de ridiculización entre unos y otros.

Why was I born with such contemporaries? (Óscar Wilde).


La casa donde creció Óscar. Al ladito del Trinity College.

Wilde fue bautizado en la parroquia de la Iglesia anglicana de St. Mark. Esta parroquia se acabaría unificando con otra, dando lugar a la Iglesia de St. Ann. Sus padres estaban íntimamente relacionados con la literatura, su madre era Jane Francesca Elgee, una reconocida escritora vinculada al nacionalismo irlandés, mientras que su padre era un médico que disfrutaba enormemente de la lectura. Fue educado en “Portora Royal School”, en el Trinity College, hasta 1974. Se tasladó posteriormente al Magdalen College de Oxford, donde sus compañeros de facultad se cebaron con él, entre otras cosas debido a sus excéntricos gustos en la decoración de su habitación y sus declaraciones en contra de los estereotipos masculinos de la época. Cuando vuelve a Dublín conoce a Florence Balcombe y se enamora de ella. Por su parte, esta se enlaza con Bram Stoker (1947-1912) y se casan en la misma iglesia que Wilde fue bautizado, el 4 de diciembre de 1878. Despechado, se va de Irlanda para no volver más (aunque lo hiciera por motivos laborales en dos ocasiones más).

“A man can be happy with any woman, as long as he does not love her” (Óscar Wilde, The picture of Dorian Gray, de 1891).

Trinity College.


Siendo escueto en los datos bibliográficos y yendo al grano (puesto que no es mi pretensión enumerar cronológicamente los hechos acaecidos en su vida), comentar que Wilde tuvo dos hijos, uno de los cuales murió en la primera guerra mundial, con su primera y única esposa, Constance Lloyd. La buena dote proporcionada por el padre de esta les dio la posibilidad de vivir holgadamente. Así Óscar vivió entre conferencias, escritura y supuestas ‘reuniones’ sociales. Claro está, que quien juega con fuego acaba quemándose. El libertinaje le salió relativamente bien durante los primeros años. La sociedad de la época le apreciaba por su agudo y sarcástico sentido del humor, y era un invitado recurrente en todo tipo de fiestas de la clase alta. En el caso de ‘The picture of Dorian Gray’, dio rienda suelta a su ácida visión de la vida y su hedonismo personificándose como Lord Henry y en Basill Hallward debido a su orientación sexual. Tomó prestado el apellido a un joven poeta del que se dice que estaba enamorado y mantenía un affaire para dar forma al siempre joven Dorian, añadiéndole al caldero su obsesión por la juventud, donde afirmaba que residía la verdadera belleza. Hasta que en 1985 cayó en desgracia. Lord Alfred Douglas, más conocido como Bosie, era un desconocido poeta íntimo amigo de Wilde (que además mantuvo correspondencia Bernard Shaw), hijo del Marqués de Queensberry, al que no le hizo nada de gracia esta relación que mantenía su vástago (eran amantes, por si no había quedado claro). Así que le escribió una carta y se la hizo llegar al bar que regentaba. ‘El sodomita’ (como había sido llamado en ella) alentado por su amante hizo públicas las amenazas del marqués. Pero esta vez la fortuna no estuvo del lado de Wilde, que fue denunciado y condenado a dos años de trabajos forzados en la prisión de Reading (ciudad cercana a Londres, conocida actualmente por su festival de música, que en inglés significa ‘leyendo’, algo que debió de hacer gracia al bueno de Óscar puesto que buena parte de las pruebas que se presentaron en los juicios giraron en torno a sus obras literarias). Durante el proceso, Wilde intentó defenderse de las acusaciones con su desdén habitual, pero en vista que le perjudicaba gravemente acabó negando los hechos. El abogado de la acusación centró su argumento en la amoralidad de los textos de Wilde y mostró pruebas de sus frecuentes relaciones con hombres de clase baja. Por su parte, Óscar trató de defenderse diciendo que toda esa ropa cara, comida, bebida, viajes y hoteles caros que había pagado a aquellos, no era por sexo, sino por pura amistad. El proceso fue seguido por los periódicos, siendo la comidilla de la sociedad de la época. Tanto fue así que su mujer lo abandonó cambiando de nombre tanto ella como el de los hijos, consiguiendo la custodia de los mismos. Pero ahí no acabó la cosa, puesto que tuvo otro proceso judicial enlazado con ello, ‘el pueblo (lo que les gusta a los americanos estos titulares) vs Wilde’ por sus conductas homosexuales.

“Experience is the name everyone gives to their mistakes. (Óscar Wilde, El abanico de Lady Windermere, de 1882, acto III).


A su salida de la cárcel en 1897 y harto de la sociedad británica se marchó a Francia, destrozado anímica y espiritualmente, coincidiendo con la publicación del ‘Drácula’ de Bram Stoker, y utilizando el apodo de Sebastian Melmoth vivió sus últimos años en el anonimato hasta su muerte por meningitis. El apellido usado en el apodo no es casual, fue escogido por ‘Melmoth the Wanderer’, novela gótica de Charles Maturin, que era pariente materno de Óscar y que a su vez, Vladimir Nabokov recogió para apodar al coche de Humbert Humbert en ‘Lolita’.

Most people are other people. Their thoughts are someone else's opinions, their lives a mimicry, their passions a quotation. (Óscar Wilde, De Profundis, 1905).



Fotografiado con las citas de Óscar inscritas en su monumento conmemorativo.

miércoles, 27 de enero de 2010

Lo próximo, anunciar Dermovagisil.


Algunos estaréis más acostumbrados

a reconocerle por su cara, por eso la pongo en pequeño.


Este post hay que considerarlo como extraordinario. Tanto como la noticia que me ha llamado la atención esta mañana (aparcaré por el momento otros ‘apasionantes’ artículos que estoy finalizando) de la web no oficial de Jean-Claude Van Damme. Y es que ahora, ha decidido subirse (a sus 50 años) al ring para enfentarse a Somluck Kamsing (aka Somrak, de 37), medallista olímpico en Atlanta 96 y campeón de muai-thai, según se ha filtrado será entre septiembre y octubre este año en Macao, China (aunque otras fuentes lo sitúan en Las Vegas). Aún tengo la tostada en la boca, no digo más.


Ahora bien, ¿esto es otra estrategia de marketing como la conocida pelea que iba a tener lugar entre JCVD y Steven Seagal en 1997 en la casa de Stallone? (lo hizo el año pasado incluso Chanel 4, miren sus promos 1, 2 y 3) I don’t know, pero lo que se ha confirmado es que ambos actores trabajarán juntos en la película ‘Weapon’ pero uniendo fuerzas, no pegándose. Aunque en vista de que el tiempo estropea los cuerpos, creo que sería más interesante ver una pelea de mujeres en una piscina de barro… bueno, eso siempre es más interesante. Pero la cosa no queda ahí, este año se rodará la 3ª entrega de Soldado Universal: ‘Un nuevo comienzo’ en el que Dolph Lundgren (que murió en la primera de las partes y ahora han hecho un clon suyo… ¿verosímil? ¿acaso alguna película de serie B lo es?) y Van Damme unen sus fuerzas contra un malo, maloso. Huy… esperen… ¿no será que realmente la pelea que se está programando será para que Somluck y él se pongan a bailar y no para pegarse? ¿Mi actor fetiche de la juventud está ablandándose? (rechazó trabajar en “The Expendables” de Stallone con varias de las viejas glorias de su generación como Willis, Arnold and Co., que tenía un argumento igual de predecible que las anteriores). No, no será un baile porque Juan Claudio necesita dinero. Es por eso que ha aceptado meterse en la moda de los reality shows y vender su vida una vez más (recordemos que es un asiduo de los programas del corazón en Francia) para hacer caja y volver al nivel de vida al que estaba acostumbrado (¡circula hasta un documental hecho por fans en Youtube!).


Weapon podría ser algo parecido a esto…

pero no, será una historia más de narcos y vengadores *bostezo*


Perdónenme, pero yo entre tanto pastiche ya me mareo (McGuiver, El Equipo A y luego esto).

¿A alguien le recuerda esto a la serie de los 80?

Secuelas (precuelas), pastiches y adaptaciones. Vivimos en la postmodernidad (o hipermodernidad, para otros) y somos de lo más innovadores. Hace un año me enteré que la adaptación de Cowboy Bebop al cine iba a ser interpretada por Keanu Reeves. Una cosa es ser sórdido y otra es ser gilipollas. De Ke-ano Reeves hablaremos más adelante en otros post, solo quería aprovechar el hilo de este para informaros a todos/as los freaks de los videojuegos que Hive Division, una asociación de jóvenes cineastas italianos cansados de trabajar sin cobrar, ha realizado la primera de las tres partes de su película: Metal Gear Solid Philantrophy. Pocos medios, medio centenar de personas en el equipo, un año de rodajes, muchas pruebas y otro tanto de postproducción ha hecho posible este producto que es doblado por la voz original de Snake en el juego. Merece la pena echarle un vistazo, tiene mucho mérito lo que han conseguido con tan pocos medios. Del film de 'jolivú' aún no se sabe nada oficial, solo que no será dirigido por Uwe Boll.


¿Alguien pensaba que bromeaba cuando dije que

es capaz de hacer cualquier cosa por dinero?


Y dicho esto, pasemos a cosas más serias. Mi psicólogo me ha pedido por favor que cuelgue este anuncio en el blog. Puesto que como propósito de año nuevo estoy intentándole hacer más caso, voy a empezar por aquí ( la medicación la dejo para después).


lunes, 18 de enero de 2010

La vida de Bryan



En una de mis interesantes conversaciones con mi psicólogo, este me recomendó que para combatir la depresión y los momentos de moral baja lo mejor que podía hacer un mortal era escuchar y ver vídeos de Bryan Ferry. Ríanse, pero funcionó. Definitivamente, he de escuchar más a mi psicólogo. Es el que mejor me comprende y no desea mi mal (completamente) puesto que soy su único cliente. Así pues, voy a compartir esa sabiduría con el resto de lectores de este blog y analizar las claves de porqué “Varón Dandy” causa ese efecto en nuestro metabolismo.

"De esta guisa se presentaron en casa de Ferry él y sus amigos para pedir dinero a sus padres"

El joven Bryan nació en un 26 de Septiembre de 1945 en Suderland, Inglaterra. De padre minero, estudió Bellas Artes en Newcastle y se trasladó a Londres en 1968 para trabajar como restaurador y ejercer de profesor de cerámica. Lo dejó y se juntó con un amigo para formar una banda de música (ya me estoy imaginando a sus padres cuando les dio la excelente noticia). Pusieron unos anuncios y entre unas cosas y otras finalmente se formó Roxy Music. Así de fácil. Su primer sencillo fue un bombazo “Virginia Plain” y en los dos primero discos de la banda (“Roxy Music” -1972- y “For your pleasure” -1973-) las dos grandes mentes creativas de la misma se disputaban el liderazgo, hasta que Brian Eno dejó el barco. Y luego el bicho raro que se convertiría en uno de los más influyentes productores musicales de la historia dijo que el siguiente disco, “Stranded” fue el mejor de la banda… y si alguien quiere saber más de la trayectoria de Roxy Music, que se vaya a la Wikipedia (puesto que de sobra es sabido que es el hombre “the best of”… aunque siempre me pregunté cómo grupos como Eagles que solo tienen un hit y una canción pegadiza podían sacar tantos recopilatorios). ¿Por qué nos paramos aquí? Pues porque ocurrió un cambio en nuestro icono, se enamoró de Jerry Hall, quien años después le abandonaría por Mick Jagger con quien le estuvo poniendo los cuernos (curiosamente en 2005 participó en un reality en el que debía convertir a 12 estadounidenses en “gentleman” [aka Bryan Ferry], y por supuesto, solo uno podía ganar).

Fue entonces cuando emergió la figura de ese “dandy decadente” que tanto admiramos. Su cadencia en los pasos de baile me recuerdan a la de cualquier mujer de mediana edad que baila en las fiestas del pueblo o que se ha criado bajo el prisma del pasodoble. Su mirada sexy y facha conscientemente alargada se veía aderezada con su movimiento “me apoyo sobre la barra mientras me miras y suspiras por mí” y con su andar elegante y sereno. Su vestuario es mítico también, su chaqueta blanca con solera u otras tantas que forman parte de su fondo de armario. Pocas cosas permanecen tan invariables en el tiempo como el peinado de Bryan Ferry. Su pelazo “just for men” y su perfecto afeitado nos han hecho cuestionarnos a más de uno la conveniencia de una operación de estética. En 1981 se casó con Lucy Helmore, de la que lo único que nos interesa es que fue fotografiada por Robert Mapplethorpe y se divorció de nuestro “onvre” en 2003 llevándose consigo 10 millones de “paunds” (¡y que llamaron a uno de sus hijos Merlin!). Otras parejas le han sido relacionadas, pero eso forma parte del sensacionalismo.


Su carrera como actor se encumbra con su actuación en “Desayuno en Plutón” haciendo el papel de travesti de la época Glam de los 70. Pero quiero hacer mención también de ese cortometraje en el que aparece (como protagonista en los carteles mientras hace de secundario… cosas del marketing) interpretando a un pianista que trafica con diamantes, “The Porter”. Resulta que si entramos en la página oficial www.the-porter.com nos encontramos con que la web está en un idioma poco legible para la mayoría de nosotros. A lo que yo me dije, “esto es que me he equivocado al introducir la dirección”. Falso. ¿Es un corto que produjo Mercedes Benz y ni siquiera es accesible desde su website? Recuerda a la campaña que produjo BMW hace unos años en las que varios directores de envergadura tenían como único requisito en la producción de su corto que se hiciese mención a un coche BMW (ni siquiera era necesario que saliese en escena). En esta ocasión, el trabajo de 12 minutos parece no querer ser promocionado pese a que Bryan grabó para la ocasión una remasterización de su canción “Fool for love”. Pero tranquilos, tras mucho buscar aquí tenemos la prueba del delito:



Es un hombre de acción que sobrevivió a un intento de atentado en un avión en diciembre de 2000. Por entonces la paranoia estadounidense no estaba en cotas tan altas como para buscar en el orto de cada pasajero del vuelo. ¡Que tiempos aquellos en los que viajar no significaba ser violado!

¡Genial Forbes!

No sabría si quedarme con el Ferry de la primera época con los pantalones pitillo, ropa ceñida, purpurina y colorete que me apasiona completamente, o con el “bohemio snob de capa caída” en que se acabó convirtiendo. Supongo que lo que me fascinó siempre fue esa evolución sufrida y como aún, con el paso de los años, mantiene el listón de la decadencia del gentleman bien alta.




Editado el 21 de Enero de 2010: Mira que no quería caer en los convencionalismos, pero finalmente me ha podido la fibra sensible. Atención al vestuario, maquillaje, juego de sintetizadores (hocus pocus) y mirada desafiante de Bryan en tal vez mi canción preferida de los Roxy Music , junto con 2 H(umphrey)B(ogart).