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viernes, 22 de febrero de 2013

Un repaso al cine del 2012. Parte III.



El circo de la Academia.
(Artículo que originalmente iba a ser publicado el 23 de Febrero de 2013 en Diario Siglo XXI)


Con los premios Oscar a la vuelta de la esquina, los BAFTA entregados hace unas semanas y, recientemente, los Goya usados para tapar las vergüenzas del cine español, uno llega a darse cuenta del peso que realmente tienen estos premios. Unos más que otros, por supuesto. Un apunte muy esclarecedor es el papel que juegan las grandes productoras en las nominaciones. ¿Cómo es posible que una película como ‘El lado bueno de las cosas’ (‘Silver Linings Playbook’) se haya presentado como un ciclón en los Globos de Oro, en los del Sindicato de Actores y haya recibido tan importantes nominaciones a los Oscar? La respuesta es muy sencilla, está detrás de ella la productora todopoderosa de los Weinstein. Si estos quieren vender una película, ¿qué mejor manera de hacerlo que sacándola en un escaparate como este? Como más adelante comentaré, la película no lo merece en absoluto. Pero lo mismo pasa con ‘Grupo 7’ en el contexto español. ¿Alguien se cree que es posible que una película protagonizada por Mario Casas pueda llevarse uno de los premios gordos? Si no estuviesen detrás tres televisiones comandadas por RTVE, dudo mucho que hubiese llegado tan lejos. Pero una cosa son las nominaciones, donde hay mucho amiguismo, y otra que los premios no sean justos, así que al final podrán encontrar mi quiniela personal para los Oscars. Empezamos:


De viajes en el tiempo y fallos de raccord.


Los fallos de continuidad o de raccord son aquellos que hacen que dos o más planos consecutivos de una misma secuencia tengan algún tipo de error de concordancia, algo muy frecuente cuando hablamos de viajes en el tiempo. Más aún si intentamos ver la coherencia a la historia a través de las leyes de la física presentadas en la propia película. No suelen ser consecuentes y, precisamente, eso es lo que les pasa a las dos películas de esta sección. Looper es un film que se va disolviendo según avanza la trama. Con un punto de partida muy prometedor, la llegada del personaje de Bruce Willis al pasado hace que la historia se tambalee, hasta tal punto que aquellos que intentaban realizar una verosimilitud espacio-temporal caen en la incoherencia forzando un final imposible. Ninguna de las interpretaciones es digna de elogio ni tampoco la puesta en escena. Hablamos de un film que prometía y que nunca llegó a cumplir mínimamente las expectativas. Mi nota, un 6/10.



El siguiente título es Men in Black III, un blockbuster sin pretensiones que presenta un capítulo más de la trilogía. Todo lo comentado en la película anterior es bien válido para esta, pero con una diferencia, ‘Men in Black III’ no engaña. Es un film cómico con dosis de acción y efectos especiales y, como tal, uno no puede ser tan riguroso como con aquellas obras que venden aire en circuitos más elevados. Cierto es que Will Smith nunca se encuentra con su yo al viajar al pasado en la escena final y que, pese a estar herido por el malo de turno (interpretado por el Conchord, Jemaine Clement), vuelve como una rosa saltándose las leyes de la física que en otros casos sí se habían seguido a rajatabla. Pese a ello, es un film entretenido, sin más. Mi nota, un 6/10.





Esclavismo como tema de fondo.


El esclavismo siempre ha sido un tema que le ha llamado la atención a Spielberg, quien en 1997 ya dirigió, bajo esta misma temática, ‘Amistad’. Pero también le apasionan los biopics u obras biográficas, como demostró en ‘La lista de Schindler’, las películas bélicas basadas en una historia real (‘Munich’, ‘Salvar al soldado Ryan’) o en obras literarias (‘Caballo de Batalla’ y, otra vez, ‘Munich’), pero sobre todo le gusta hacer películas largas y densas. Así que, una vez más, este famoso judío se embarca en un proyecto que tiene todos estos alicientes y que ha recibido 12 nominaciones a los Oscars, Lincoln. Este film, que trata los últimos meses de la vida de un héroe nacional como el presidente de los Estados Unidos Abraham Lincoln, es un producto seguro. Pese a que Daniel Day-Lewis hace un gran trabajo interpretativo al meterse en el papel del espigado político, casi cualquier actor que lo hubiese encarnado se llevaría una nominación segura. Es el típico producto que le encanta a la industria de Hollywood, a los partidos políticos y a la iglesia. Además, llega en plena conmemoración de los 150 años de la batalla de Gettysburg, por lo que se ha aprovechado el tirón de esta superproducción para saturar el mercado con la figura del carismático presidente (‘Abraham Lincoln: Vampire Hunter’, la burda copia de The Assylum, ‘Abraham Lincoln vs. Zombies’, y la TV-movie ‘Killing Lincoln’). El film exige conocer mínimamente la historia norteamericana y haberse tomado tres cafés bien cargados. El ritmo es mayormente lento aunque variable y el discurso político no deja respirar. Tal vez, su mayor problema sea la presentación de un Lincoln forzadamente entrañable que cuenta batallitas a modo de parábolas, con una inteligencia superior a la de cualquier mortal que le rodee y con una expresión conciliadora pero invariable. Spielberg se esfuerza por mostrar el contexto histórico con el que Abraham tuvo que lidiar para ensalzar la figura de un héroe perseguido, incomprendido y demasiado avanzado para su tiempo, haciendo a su personaje bastante edulcorado, en mi opinión. Con decisiones tanto afortunadas como otras que no lo son tanto, Steven acierta al no mostrar el asesinato de Lincoln. Mi nota, un 7.5/10.



La otra película que ha explotado el tema del esclavismo ha sido Django desencadenado, una película que inexplicablemente se ha llevado el BAFTA al mejor guión original. Tarantino sigue viviendo de la renta. Enlaza terriblemente mal media docena de diálogos brillantes y hace una historia larga, mal articulada y evidentemente incoherente. Está claro que no le interesa hacer un guión decente. ¿Para qué? Si le van a dar premios por su historial y por tener a los Weinstein a su espalda. Django es una película bastante pobre y bastante predecible, un cliché constante que no sigue las reglas que él mismo ha planteado. Agota. Engaña. Aburre. Últimamente, este señor hinchado no da una, no tiene suficiente con hacer películas de sangre fácil y violencia gratuita con un argumento trillado y mal estructurado, es que encima quiere alargarlo hasta el infinito. Ahora, prepara la tercera parte de ‘Kill Bill’. ¿No habían matado ya a Bill? Sea como fuere, esta película hace a ‘Malditos Bastardos’ un buen film. Mi nota, un 6/10.



De espionaje e infiltración.


Uno de las estatuillas menos discutidas es la que, probablemente, se lleve Adele por interpretar el tema central de Skyfall, y se lo merece. Esta nueva aventura del agente más famoso del servicio de inteligencia británico mejora, sin duda, el mal sabor de boca que dejó el tostón infumable de ‘Quantum of Solace’. La gran actuación de Javier Bardem interpretando a un ex agente rubio platino que hará las veces de antagonista de Bond, unida a la indestructibilidad y la chulería machista de éste, hace que uno se ponga en el bando del carismático villano. Precisamente, la inverosimilitud de algunas de las secuencias mostradas y del desarrollo argumental, y de un final de lo más patético visto en el cine de acción de gran presupuesto, hacen de ‘Skyfall’ una película ‘tan sólo’ entretenida. Mi nota, un 7/10.




El turno es ahora para una de los films más controvertidos el pasado año, La noche más oscura, que cuenta el seguimiento, incursión militar y asesinato de Osama Bin Laden por manos del servicio de inteligencia de los Estados Unidos de América. Recordando mucho a ‘Syriana’ y a la serie ‘Homeland’, Kathryn Bigelow vuelve a dirigir una película de corte militar, como ya lo hiciese con ‘En tierra hostil’. Esta pieza, bien estructurada y documentada, cuenta con grandes interpretaciones que, como era de esperar, no evitan la sensación de tedio por su elevada duración. En este caso, parece completamente gratuita, ya que hay momentos en los que las escenas se alargan mucho más de lo necesario. No obstante, una película recomendable. Mi nota, un 7/10.




Por último está Argo, una película sencilla y digerible de la que yo no me esperaba mucho por ser Ben Affleck quien la protagonizaba y dirigía. Me sorprendió agradablemente. No es extraño que, de los films que están nominados a los Oscar como ‘Mejor Película’, ésta suene con gran fuerza. Cierto es que no es espectacular ni memorable, pero este año, como anteriormente se comentaba, hay que conformarse con lo que hay, que es más bien poco. Basada en una historia real y en la novela del mismo nombre, todos los personajes se parecen mucho a sus originales menos Affleck, como no podía ser de otro modo, en un ejercicio de egocentrismo bastante inadecuado. La trama es sencilla, la embajada estadounidense en Irán ha sido tomada por un grupo rebelde, secundado por la mayoría de la población, que protesta contra la política de Estados Unidos de dar asilo a su antiguo dictador y genocida, el cual había sido alzado en el poder por los norteamericanos y derrocado por una revolución popular tras muchos años de barbarie. Seis trabajadores de la embajada logran escapar a la de sus aliados canadienses, el resto permanecen secuestrados en el edificio. Las semanas pasan y el conflicto se agrava, los controles se agudizan y el margen de acción del gobierno americano para sacar de allí a sus compatriotas es casi nulo. En pleno apogeo de las películas de ciencia ficción como ‘Star Wars’ y ‘Star Trek’, el experto en negociación encargado de la operación de salvamento, decide entrar en el país haciéndose pasar un productor en busca de localizaciones para una nueva película y, de este modo, conseguir sacar a los refugiados como miembros de su equipo. Mi nota, un 8/10.



El arco de transformación.


Cuando en narrativa hablamos del ‘arco de transformación de un personaje’ nos referimos al grado de modificación de la conducta de este y sus motivaciones desde el principio hasta el final de la obra. En esta sección, he elegido dos películas que tratan precisamente de eso, del cambio. En The Master, Joaquin Phoenix interpreta a Freddie Quell, un veterano de la marina que padece un desorden de estrés post-traumático que le provocan un comportamiento impredecible y una serie de alucinaciones. Esto, unido a la falta de tratamiento para su enfermedad y su afición a la bebida (y a preparar cócteles con cualquier cosa que se le ponga en frente) lo convierten en una bomba de relojería. Una noche, se cuela como polizón en un barco donde celebran una fiesta, lo que le llevará a conocer a Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman), el líder de una secta llamada ‘La Causa’. Desde ese momento, Lancaster trabajará con Freddie intentando cambiar su conducta a base de regresiones hipnóticas y ejercicios de coordinación. El punto fuerte de este film es, aparte de sus excelentes interpretaciones, el morbo que despierta el que esté basado en el origen de la Cienciología y en sus principales artífices (todos los personajes que giran en torno a ‘La Causa’ tienen su correspondencia en la realidad). Por lo demás, la película no tiene mucho que ofrecer. A veces confusa, otras aburrida, se podría decir que, en la escala de calidad de Paul Thomas Anderson, ‘The Master’ se situaría entre ‘Pozos de Ambición’ y ‘Magnolia’. Mi nota, un 7/10.



Flight, de Robert Zemekis, es, sobre todo, una película bastante prescindible. Su historia podía ser mínimamente interesante si se hubiese orientado de otra manera. Whip Whitaker (Denzel Washington), un piloto alcohólico de una aerolínea internacional salva a la mayoría de los pasajeros y la tripulación en un accidente aéreo con una serie de maniobras imposibles. El problema es que murieron 6 personas y él iba borracho. Parece una comedia, pero no lo es. En el hospital donde se recupera de sus heridas conoce a Nicole, una ex-fotógrafa adicta a las drogas y se van a vivir juntos. En serio, no es una comedia. La compañía lo protege, oculta pruebas en su contra y se erige como un héroe ante la opinión pública. Mientras avanza la investigación de las causas que provocaron el accidente, él sigue saboteándose a sí mismo una y otra vez con el alcohol en vistas, reuniones y dejándose ver en sitios públicos completamente ebrio, en contra de los consejos de sus abogados. De verdad, no es una comedia aunque lo parezca. Whip es un mentiroso patológico, divorciado y con una mala relación con su hijo. Pero Zemekis, en vez de utilizar el hecho de que pilotar ebrio de forma impulsiva podía haber forzado un fallo mecánico en el avión, nunca toca ese tema y permanece en el limbo, sin saber muy bien qué tema tratar, ¿la adicción, el accidente o la ética? Durante la investigación se encuentran dos botellas de vodka vacías, excusa para poner al protagonista en una encrucijada. Whip termina convirtiéndose en un héroe honesto y modélico para su hijo que, en la vista final del caso, admitiendo que estaba borracho al mando del avión, en vez de culpar a uno de los tripulantes fallecidos (su amante). Pero esa encrucijada es ficticia, nunca llega a existir. Zemekis fuerza la situación para que Denzel quede como un gran hombre. Robert, hubiera sido mejor haber hecho una comedia. Mi nota, un 6/10.



La película ligera se digiere mejor.


Las Sesiones es un film sencillo, entretenido y efectivo.  Un ejemplo de que a veces menos es más. Cuenta la historia de Mark O’Brien (John Hawkes), un periodista minusválido de 38 años de edad con un pulmón artificial que pretende perder su virginidad con la ayuda de un cura (William H. Macy) y una terapeuta sexual (Helen Hunt). Basado en un artículo que escribió el propio O’Brien, la situación dramática de partida es transformada en una comedia entrañable. Una lección de cómo lo trágico y lo cómico beben del mismo pozo. Mi nota, un 7.5/10.





Una película que no está en ninguna de las quinielas pero que se anunció mucho durante el verano en los Estados Unidos fue Buscando un amigo para el fin del mundo. Aprovechando el apogeo que estaban cogiendo aquellas noticias sobre la profecía mayas y el apocalipsis (realmente, estas decían que habría un cambio de ciclo, no una destrucción de la humanidad), sacaron esta película que nos pregunta desde un principio, ¿qué harías con tu vida si te dijeran que toda la humanidad va a morir con total seguridad en unas pocas semanas? Un asteroide colisionará con la tierra y todos los intentos por evitarlo han fracasado. Ahora sólo queda pasar el tiempo que queda como mejor elija cada uno. Y ahí nos encontramos a aquellos apáticos que viven ese tiempo como un día cualquiera, como el caso de Dodge (Steve Carell), que, abandonado por su mujer tras recibir la noticia de la futura colisión, sigue yendo al trabajo esquivando la conmoción general y el caos reinante. Otros, en cambio, viven esos últimos días aprovechando para realizar aquello que siempre quisieron hacer pero nunca se atrevieron. Los últimos, en cambio, se mueven por pasar los últimos minutos con aquellos que realmente les importan. Y eso es precisamente por lo que lucha Penny (Keira Knightley), por reunirse con sus padres en Londres. Ésta convencerá a Dodge para que deje atrás su monotonía y vaya a buscar a su amor de la juventud. Según avanza su viaje, estos dos personajes se darán cuenta de que lo único que les acabará importando es estar el uno con el otro. ‘Buscando un amigo para el fin del mundo’ es, en efecto, una película ligera, sin pretensiones y con bastantes clichés. Mi nota, un 7/10



En el otro extremo tenemos a una película pretenciosa y sobrevalorada. El lado bueno de las cosas no es ni original, ni está bien estructurada, ni tiene ‘tan buenas interpretaciones’ (el mejor, sin duda, Bradley Cooper).  Es una película ‘normalita’ que, de no haber movido hilos los todopoderosos Weinstein, hubiese pasado sin pena ni gloria. La trama gira en torno a Pat (Cooper), un hombre que acaba de salir de una institución psiquiátrica donde estaba internado para tratar su desorden bipolar. Con la esperanza de recuperar a su esposa, a la que encontró en la ducha con un compañero de trabajo al que, finalmente, dio una paliza, se pone en forma e intenta superar esos estados violentos. En una cena con unos amigos, conoce a Tiffany (una viuda que combatió el dolor de la pérdida a base de acostarse con todos sus compañeros de trabajo), la cual se interesa (inexplicablemente) por él y decide acosarlo. Ella convence a Pat para que la ayude a entrenarse para un certamen de baile y para que participe como su pareja, a cambio, ella le entregará una carta a la mujer de Pat, quien no puede acercarse a ella por una orden de alejamiento. Al final, el baile acaba sirviéndole a ambos de terapia llevándoles a enamorarse. Nada inesperado. Los puntos fuertes son la inclusión del número musical y el cambio de registro que sufre Cooper, sobresaliente en su interpretación. En cambio, sus grandes fallos de guión, la construcción gratuita de personajes excesivos (y alguno de ellos, prescindibles completamente), una Jennifer Lawrence que no cumple las expectativas (no es creíble y mucho menos merece un Oscar), un De Niro flojo, poco convincente y con exceso colirio, un gran número de gags manidos y situaciones forzadas nada naturales (por mucho que nos lo quieran vender), hacen que mi nota sea un 6/10.



Por último tenemos, Las ventajas de ser un marginado (‘The perks of being a wallflower’), dirigida por Stephen Chbosky, quien también escribió el guión y la novela. Chbosky, que debuta en el cine con esta obra, no ha sabido sintetizar el texto que el mismo escribió y convertirlo en una historia fluída, sino, más bien, en un relato denso, un bombardeo constante de información nueva e irrelevante y una indefinición en cuanto a lo que quería realmente contar. La novela y el cine son dos medios distintos, y si uno adapta y dirige su propia obra se corre el riesgo de no ser suficientemente valiente y objetivo. Para un autor todo es relevante, es comprensible, pero se hace pesada. Si a eso sumamos que utiliza recursos audiovisuales manidos que, en ocasiones, no funcionan, clichés dramáticos, y su intento desesperado por dar profundidad a los personajes de una manera inadecuada, hacen que esta ópera prima se quede en un ‘lo que pudo ser y nunca fue’. ¿Alguien se cree la diferencia de edad de los protagonistas? Demasiada inconsistencia. La película cuenta el primer año en el instituto de Charlie (un Logan Lerman que no me acaba de convencer), un chico de quince años con problemas mentales y de excesiva timidez cuyo único amigo se suicidó el año anterior. Allí conocerá a una pareja de hermanastros, Patrick (un fantástico Ezra Miller) y Sam (Emma Watson), que estudian en último año, y que se convertirán en sus amigos. Como no podía ser de otro modo, Charlie se enamora de Sam, cuya amistad hace que cada vez vaya abriéndose más a los demás y saque a la luz la razón de sus problemas emocionales. Lo mejor de esta película es, sin duda, la ambientación de principios de los noventa que nos trae vagamente un aire de nostalgia, la banda sonora y el musical que hacen los chavales del clásico ‘The Rocky Horror Picture Show’ (y un cameo de Tim Curry) y el valor de realizar este film con un presupuesto relativamente bajo, para lo que suelen ser esta clase de producciones (13 millones de dólares por los 21 de ‘El lado bueno de las cosas’). Mi nota, un 7/10.



La Marca España es un invento de Rajoy para ensalzar el patriotismo barato.


Este año nos han querido vender la idea de que nuestro cine está saludable y que gran cantidad de películas de calidad estaban en el mercado. En una gala de los Goya repleto de discursos reivindicativos, hay uno que destacó por encima del resto, el de Enrique González Macho. No fue precisamente por el contenido social y crítica política, como el de algunos compañeros y compañeras que se merecen mi más sincero aplauso y apoyo, sino que el presidente de la Academia se quejó con un discurso populista y demagógico bajo los lemas: ‘la cultura tiene que ser para todos/as’ y ‘otro cine es posible’, cuando su aperturismo brilla por su ausencia. El señor González-Macho es un hombre chapado a la antigua que quiere mantener la estructura tal y como estaba,  y que aquellos pocos privilegiados que vivían del cine lo sigan siendo. Valiéndose del descontento general existente por un presidente del gobierno deslegitimado en su cargo al incumplir su programa electoral (aquello por lo que fue elegido) y que nos está llevando a la ruina y despojando de derechos bajo el lema: “la culpa es de la herencia recibida”, lo que González-Macho busca es conseguir es el inmovilismo. Y eso no nos conviene en absoluto.

De pronto vimos como películas como Blancanieves fueron las grandes triunfadoras de los Goya y se las pone como ejemplos a seguir. Cierto es que se trata de una película relativamente arriesgada, pero que explota el éxito de ‘The Artist’ y de los estereotipos de la España de tortilla de patata, flamenco y pandereta. Una historia contextualizada en el mundo taurino, como si fuese algo de lo que pudiésemos estar orgullosos. Además, y como ya avanzaba antes, que una película que cuente con Mario Casas como protagonista (y pese a la presencia del siempre excelente Antonio de la Torre) esté nominada y fuese una de las 3 preseleccionadas pro nuestro país para competir en los Oscars, Grupo 7, no le da mucha credibilidad a nuestro cine. El Artista y la modelo, en cambio, es una película interesante que, hubiese pasado sin pena ni gloria de no haber estado dirigida y producida por Fernando Trueba. ¿Tenemos realmente talento en nuestro cine? Sí, lo hay. Pero muchas veces las mejores películas y profesionales no son aquellos más galardonados o promocionados.

Un ejemplo de ello es Lo imposible, una película sin pies ni cabeza articulada en forma de sketches de sangre y sufrimiento en una historia que se resume en una línea: los miembros de una familia estadounidense se separan tras sufrir un tsunami y, entre el caos general, intentan volver a reunirse. Punto y final. No es necesario apurar casi dos horas metiendo relleno y forzar situaciones  que no llevan a ninguna parte. Juan Antonio Bayona ganó el Goya al mejor director con esta película. Talento para la plasmar lo escrito en la pantalla tiene, eso es indudable, pero su falta de personalidad y sus carencias en la construcción de los discursos narrativos lo han llevado a que ninguno de sus largometrajes funcione. Este señor dijo en Twitter lo siguiente: “Madre mía! Si hiciera caso a los críticos que he leído hoy me perdería dos pelis estupendas! Flight y El Lado Bueno de las Cosas.” Viendo el desbarajuste de película que ha hecho, no me extraña que le encantasen estos dos despropósitos. Mi nota, un 5/10.


Depués tenemos ese cine que se anuncia como más independiente. Es el caso de Extraterrestre de Nacho Vigalondo de la que, sinceramente, no tengo absolutamente nada bueno que decir. Nada. Falla en todos los aspectos. Dos personajes excesivos que parece que estuvieran en ‘La hora Chanante’ (Cimas y Areces), y todos ellos, en general, cuyas motivaciones no corresponden a sus acciones. Situaciones forzadas, giros en el guión inverosímiles y gratuitos, resolución de los conflictos de manera arbitraria,… Es, sin duda, una pérdida de tiempo. La próxima vez me lo pensaré dos veces antes de ver una película del señor Vigalondo, al que, a pesar de todo, creo que es un profesional necesario y de gran talento. Mi nota, un 4/10.


… y para terminar…

Para terminar el artículo y, en vista de que los premios Oscars son este fin de semana, voy a lanzar una pequeña quiniela personal sobre algunas de las categorías.
*En cursiva aquellos nominados que creo que más se lo merecen y subrayados aquellos que creo que ganarán.

Nominadas Oscar 2013 a la Mejor película
Bestias del sur salvaje
El lado bueno de las cosas
La noche más oscura
Lincoln
Los miserables
La vida de Pi
Amor
Django desencadenado
Argo

Nominados Oscar 2013 a la Mejor actriz
Naomi Watts (Lo Imposible)
Jessica Chastain (La noche más oscura)
Emmanuelle Riva  (Amor)
Quvenzhané Lawrence (Beasts of the Southern Wild)
Jennifer Lawrence (Silver Linings Playbook)

Nominados Oscar 2013 al Mejor actor
Daniel Day Lewis (Lincoln)
Denzel Washington (Flight)
Hugh Jackman (Los Miserables)
Bradley Cooper (Silver Linings Playbook)
Joaquin Phoenix (The Master)

Nominados Oscar 2013 al Mejor director
Haneke (Amor)
Spielberg (Lincoln)
Russell (Silver Linings Playbook)
Benh Zeitlin (Bestias del sur salvaje)
Ang Lee (La vida de Pi)

Nominados Oscar 2013 al Mejor guión original
El vuelo
La noche más oscura
Django desencadenado
Amor
Moonrise Kingdom

Nominados Oscar 2013 a la Mejor guión adaptado
Argo
La vida de Pi
Lincoln
El lado bueno de las cosas
Bestias del sur salvaje

Nominados Oscar 2013 a la Mejor película de animación
Frankenweenie
Los piratas
Brave
Rompe Ralph
ParaNorman

Nominadas Oscar 2013 a la Actriz de reparto
Anne Hathaway (Los Miserables)
Sally Field (Lincoln)
Helen Hunt (Las sesiones)
Amy Adams (The Master)
Jacki Weaver (Silver Linings Playbook)

Nominados Oscar 2013 al Mejor actor de reparto
Robert de Niro  (El lado bueno de las cosas)
Christopher Waltz (Django Desencadenado)
Tommy Lee Jones (Lincoln)
Alan Arkin (Argo)
Philip Sheymour Hoffman (The Master)

Nominados Oscar 2013 a la Mejor canción original
Los miserables
La vida de Pi
Ted
Skyfall
Chasing Ice

Nominados Oscar 2013 a la Mejor película de habla no inglesa
No
Amor
Un asunto real
Kon Tiki
War Witch


¿Cuáles son vuestras favoritas?

lunes, 4 de junio de 2012

El hombre armario

Hace poco más de un año, escribí un artículo para un periódico en el que hablaba de una de mis teorías (aunque esta era bastante seria) sobre los beneficios en la industria cinematográfica y en la educación española al optar por emitir, tanto en cine como en televisión, el contenido audiovisual en versión original subtitulada. La llamé, 'La teoría del sujeto acomodado'. En el borrador de ese mismo artículo integraba otra de ellas (algo menos seria pero igualmente fundamentada) que dejaba claras mis preocupaciones por los (¿)actores(?) de un solo registro (el sueño erótico de Stallone hecho realidad en 'The Expendables' y 'The Expendables 2') pero nunca fue mandada a publicar. Se trataba de la teoría del 'hombre armario', AKA 'Keanu Reeves me toca la banana'. 


Es un pájaro... es un avión...
Nick, no cambies nunca.
Como ya avanzaba anteriormente, no es la versión masculina de la 'mujer florero', sino un discurso realizado alrededor de nuestro amigo Keanu Reeves. Obviamente, tiene que ver con los artículos realizados alrededor de actores con parálisis en la cara, como Nick Cage o Kyle MacLachlan, o los 'sin mucho talento pero acaparadores de papeles' como Samuel L. Jackson  (de donde proviene mi conocida teoría de los '3 grados de separación con Samuel') o, de nuevo, Nick Cage. Pero el caso de Keanu es especial. Este tipo, nacido en Beirut y de rasgos exóticos para la industria estadounidense, no es sólo que tenga menos expresividad que una Barbie hinchada a Botox (o Mickey Rourke) ni que haga 'truños' uno detrás de otro que hasta un intolerante a la lactosa se quedaría boquiabierto, es que es el típico intérprete que sirve de atrezzo

Cuando vemos una película de Keanu, nos fijamos en la fotografía, en el decorado, en el vestuario,... y esto es, no porque desviemos la mirada, es porque no molesta. En otras palabras, podía interpretar a un armario, una silla o una mesa, que tendría la misma reacción en nosotros. Dicen las malas lenguas que Michel Gondry le quiso para interpretar el papel de silla en su fragmento de la maravillosa 'Tokyo!' y que se decidió rotoscopiar 'A Scanner Darkly' para hacerle sonreír y mover las mejillas. Sea como fuere, yo, personalmente, me alegro de que este elemento no vaya a interpretar a Spike Spiegel en la, muy probablemente, cancelada 'Cowboy Bebop'. En vez de interpretar a un tipo con carisma, sería más lógico que interpretase a un bonsai.


Grande Pedro Vera :)
Actualización (22/2/2013):
Acabo de encontrar este vídeo y no he podido resistirme a compartirlo con vosotr@s.


lunes, 12 de marzo de 2012

Que 'jrande' es el Zine. Take 2: The Room


Game intro
 


Game 3Hace un año, tuve la alegría o la desgracia, según se mire, de conocer la ‘nueva peor película de la historia’.  Al menos así, con ese tagline tan ‘favorecedor’ se podían encontrar titulares acerca de la misma. Fue a través de un artículo de ‘Cinemanía’ escrito por el ‘crítico de mierda’ José Viruete, y me ocasionó tal impacto la nueva noticia, que me puse ávidamente a buscar otras críticas en internet, a jugar al videojuego (el cual finalicé tres veces) y, por supuesto, conseguir la película. Hace un mes tuve la oportunidad de cerrar el círculo, fui a uno de los shows en directo donde la proyectaban.

 
Mi intención no es volver a comentar la película, puesto que otros lo han hecho antes y mucho mejor, así que prefiero evitar ser una copia defectuosa del gran maestro de lo ‘Trash’, Viruete, y simplemente dejarles el link al artículo. Por el contrario, mi intención en este post será compartir con todos los lectores mi experiencia en un cine de Nueva York rodeado de sórdidos fans de 'The Room'.

 
En el cine viendo The Room, la peor película de la historia
Me trasladé a la ciudad solamente para asistir al evento (lo cual dice mucho de mi... y nada bueno). Según leí en la página web, por 15 dólares (más $1 de comisión) te daban derecho a la entrada al show, consistente en una presentación de la película por parte del director de la misma, Tommy Wiseau, y a una camiseta. Llegué al cine 2 horas antes para estar seguro de que me dispensaban la entrada previamente pagada. Una vez realizado este trámite, me fui a Broadway a tomar una cerveza para hacer tiempo. Cuando entré en el cine, 40 minutos antes del comienzo (algo inusual para el español medio), compré palomitas y tomé asiento, me encontré a un grupo de personas lanzándose un balón de fútbol americano parodiando las escenas deportivas de la película. Jugar en un sitio lleno de butacas tiene que ser más incómodo que hacerle una colonoscopia a un pingüino. Empezaron a llegar gente disfrazada y, a pocos minutos del comienzo, la gente no paraba de saludarse con un sonoro ‘hai!’ en homenaje a los diálogos de Wiseau. La película daría comienzo poco después de la hora señalada, las 12:30 de la noche, pero sin el director mediante. Y no es que saliese al finalizar la misma, es que no apareció. Esa mezcla de decepción y enfado se fue endulzando a medida que la película avanzaba. ¿Qué por qué? Juzguen ustedes mismos:


 



Copulando con un ombligoEn este vídeo que realicé durante la proyección no se aprecia cómo la gente lanzaba centenares de cucharas de plástico al grito de ‘spoon!’ cuando el personaje de Lisa hacía su aparición. Del mismo modo gritaban ‘nipples!’ cuando Juliette Danielle mostraba sus encantos en alguna de las 4 escenas de cama que hay en la película… claro, que una de ellas recicla los mismos planos que su predecesora. Y es que 4 escenas de cama enseñando ‘pechamen’ gratuitamente puede ser injustificado, pero si has sido capaz de acceder a que te penetren el ombligo, ¡qué más da! Por supuesto y como no podría ser de otro modo, la escena en la que Wiseau enseña su trasero escandalizó al personal. Y eso que todos allí ya lo habíamos sufrido. Pero, ¿qué persona en sus cabales digeriría esa imagen nuevamente? Esperen un momento… claro, para evitar pasar por ese suplicio fue probablemente la propia actriz la que exigió que se reciclaran los planos (“Total, si la película va a ser una mierda”, pensaría). 



 
Game 2Tras repetir al unísono el hilarante diálogo de la floristería, se llegó a la parte en que la madre dice que le han diagnosticado un cáncer (sin que nadie le dé mayor importancia y sin que esa información tenga relevancia alguna en la trama), a lo que todo el mundo gritó: “Cancer!”. Y a partir de ese momento, sería costumbre hacerlo cada vez que ese personaje entraba en escena. Del mismo modo, también lo era repetir: “go, go,go,go…!” cuando aparecía el cansino paneo del puente. Uno de los fans que iban disfrazados, en este caso, de esmoquin imitando a Peter, salió corriendo por el pasillo hasta el escenario cuando acaeció la escena de la caída jugando con el balón.

 
Desde luego fue una experiencia muy divertida. Si alguien no la había visto con anterioridad, hubiese sido imposible de entender por el ruido reinante… ¡y porque la película no tiene ningún sentido! Pero cuando se encendieron las luces y la gente empezó a marcharse, comprendí que me quedaría sin camiseta. Y así fue. Me marché con un agridulce sabor de boca hacia el hotel, no sólo por sentirme parcialmente estafado, ¡sino porque ni incluso en pantalla grande logré saber dónde coño estaba la cocina!


 
Tommy goes to LondonNo obstante, y ahora sí haciendo una reflexión personal, no creo que esta película sea peor que ‘Manos: The Hands of Fate’. Podrá ser un despropósito, un aburrimiento y una paranoia  misógina y egocéntrica de un melenudo traumatizado por alguna ruptura sentimental pasada, pero los fallos de raccord y la desfachatez de Harold P. Warren son difíciles de superar. La sordidez adicional que puede hacer inclinar la balanza hacia ‘The Room’ la pone el propio Tommy Wiseau, que se tuvo que vender de tal manera que hace shows parodiándose a sí mismo para conseguir rentabilizar su ‘inversión’ y prolongar un poco más su momento de fama. Al fin y al cabo, las películas con grandes espectativas e intencionalidad de ser serias pero que se convierten en un truño y un despropósito, son las mejores.

jueves, 14 de julio de 2011

Versus


'Versus'
Versión con cambios de la publicada originalmente el 26 de junio de 2011, aquí.

A falta de unas semanas para el estreno en los Estados Unidos de ‘Cowboys & Aliens’, me he dispuesto a hacer un listado que hace tiempo que tenía en mente. Los norteamericanos parecen tener una fijación enfermiza por realizar ‘crossovers’ descontextualizados de mitos, leyendas y personajes con gran tirón estableciendo ‘matrimonios a la italiana’ de lo más sórdidos. Muchas veces no es cuestión de ampliar franquicias a costa de destrozar los iconos a los que rendimos culto, sino que deben surgir de una larga noche de borrachera. Esto no pretende ser una lista de las mejores curiosidades fílmicas entre personajes enfrentados pertenecientes a dos mundos completamente diferentes, sino el homenaje a un cierto número de películas sórdidas que llevan el ‘vs.’ explícito en su título o implícito en el nombre por el que han pasado a nuestro imaginario, y que me crean gran turbación.


10- ‘Cowboys & Aliens’ (2011).


Admito que cuando me enteré de que se pensaba hacer una película de ciencia ficción ambientada en el salvaje oeste se me saltó una carcajada. Cuando se me ocurrió investigar más me enteré que era la adaptación de una novela gráfica (lo que explicaría su futuro estreno en el Comic-Con Internacional de San Diego). Descubrí que actores de la talla de Daniel Craig o Harrison Ford estaban implicados en el proyecto y que iban a ser dirigidos por Jon Favreau (responsable de las entregas de ‘Iron Man’). Tuve un escalofrío. ¿De verdad pensaban invertir un dineral en una película tan… yankee? La respuesta es contundente, 100 millones de dólares. ¿No escuchó nunca esa expresión de ‘tienes más peligro que un americano con un fajo de billetes?

La propuesta no es original, ya en 1994 fue rodada ‘Oblivion’, una película con un presupuesto de 2’5 millones de dólares protagonizada por Richard Joseph Paul (que ha hecho ‘truños’ de cuidado) y dirigida por Sam Irvin, que no estando a gusto con el despropósito, se embarcó en la segunda parte. Postmodernidad en estado puro.

09- ‘Alien vs. Predator’ (2004).

Enlazando con la anterior, ‘Alien vs. Predator’ también tuvo una secuela en 2007. La búsqueda de una excusa por sacar partido, esta vez sí, a unas franquicias que marcaron a una generación llevó a Paul W. S. Anderson, responsable de ‘Mortal Kombat’ y las adaptaciones de ‘Resident Evil’, a hacer lo que mejor sabe: películas de acción vacías.

Si la película se hubiese parecido a ésto, la tendría mejor considerada.


08- ‘Batman: Dead End’ (2003).


Sandy Collora, un desconocido cineasta norteamericano con grandes ambiciones, se gastó 30 mil dólares de su bolsillo con la intención de hacerse notar en Hollywood. Se sirvió para ello de personajes con gran tirón (y de los que no poseía ningún derecho) en un cortometraje de 8 minutos para realizar una ‘fan-movie’. ‘Batman: Dead end’, también conocido como ‘Batman vs. Joker vs. Alien vs. Predator’, tuvo una gran repercusión mediática gracias a su acertada caracterización y a la cuidada estética. No así por su insulso argumento, ya que Collora sólo quería demostrar que era capaz de rodar escenas de acción. Al darse cuenta que su inversión no había dado tantos frutos como le hubiera gustado, se puso a producir un falso tráiler de una película imaginaria llamada World’s finest(2004), aprovechándose de la decepción que arrastraba el público por la cancelación de la producción del film ‘Superman lives’, donde podemos ver a un hipertrofiado Superman asociándose con Batman para vencer a los malos.

Puesto que en los cómics ha sido una manera recurrente de salir del paso o relanzar nuevas series, no han sido los únicos crossovers o asociaciones de superhéroes en la grande y pequeña pantalla. Valga de ejemplo la película animada ‘Batman vs. Drácula’, ‘La liga de la justicia’ o la futura ‘The Avengers’.


07- ‘Drácula vs. Frankenstein’ (1971).


Siguiendo la cultura japonesa de enfrentar a dos monstruos en un escenario concreto (normalmente una ciudad), los norteamericanos empezaron a sacar películas sobre Frankenstein, el hombre lobo y Drácula, oponiéndolos entre sí o a otras criaturas del género de terror. Ésta propuesta de 1971, también conocida como ‘Blood of Frankenstein’, es mala donde se precie. Dirigida por Al Adamson, un especialista en bazofias del calibre de ‘Cinderella 2000’, se articula a través de la asociación entre Conde Drácula con el Dr. Frankenstein para resucitar al monstruo. También es de especial interés ‘Santo y Blue Demon contra el Dr. Frankenstein’, una excusa para que dos figuras del wrestling se pongan a repartir mamporros a los mitos del cine de terror.


Nosotros no nos libramos de la quema. Participamos en la co-producción de ‘Los monstruos del terror’ (1970) con la Alemania Occidental e Italia (¿quiénes si no?), rodada en español y con actores extranjeros. Que tiemble ‘Supersonic Man’.


¿Hay alguien que no le den más miedo estos doblajes que la propia película?


06- ‘Freddy vs. Jason’ (2003).


Cómo no podía ser de otro modo y en vista de que las franquicias de esto dos iconos del terror se estaban agotando (las últimas secuelas fueron completamente insustanciales), decidieron enfrentarlos, víctimas adolescentes mediantes, en una película que se aparta de su género para mostrarnos una competición sobre quién derrocha más zumo de tomate. Sí, exactamente la misma fórmula que se usó con ‘Alien vs Predator’, aunque en este caso con ‘tufillo’ Wes Craven. ‘Viernes 13’ (1980) de Sean S. Cunningham (que venía de producir ‘La última casa a la izquierda’ (1972) al director de Cleveland), ‘La noche de Halloween’ (1978) de John Carpenter y ‘Black Christmas’ (1974) de Bob Clark podrían ser las iniciadoras del subgénero de terror conocido como ‘slasher’, consistente en la muerte, uno por uno, de jóvenes a cargo de un asesino enmascarado. Sería en 1984 cuando Craven se sumaría al carro creando al personaje de Freddy Krueger en ‘Pesadilla en Elm Street’, siguiendo así la estela de sus predecesoras.



05- ‘Freddy vs. Goshtbusters’ (2004).


Existen multitud de vídeos elaborados por fans en Youtube (fan-made films) en los que se producen crossovers entre diferentes personajes, pero ninguno ha tenido una distribución o repercusión mediática real fuera de los que en ésta lista figuran. ‘Freddy vs Goshtbusters’ cuenta el enfrentamiento entre los ‘cazafantasmas’ y Freddy Krueger en 35 minutos. Casi nada. Para aquellos que duden en las posibilidades del ingenio de los fans, les recomiendo ‘Rebobine, por favor’ de Michel Gondry.



04- ‘Monsters vs. Aliens’ (2009).


¿Por qué una película infantil en éste listado? La respuesta está en que muchos de estos ‘crossovers del versus’ están destinados a los más pequeños. Éste mismo año, por ejemplo, se estrenará ‘Hoodwinked too! Hood vs. Evil’, en el que mezclan en una niña los personajes de ‘Caperucita Roja’ y ‘Robin Hood’ que investiga la misteriosa desaparición de ‘Hansel’ y ‘Gretel’. Ya ha sido estrenada en varios países y lleva acumulados más de 9 millones y medio en taquilla, un tercio de su presupuesto estimado. Mejor le fue a ‘Monstruos contra Alienígenas’ que consiguió acercarse a los 200 millones de dólares. El argumento es insulso, pero contó con las voces de Hugh Laurie (el Dr. House), Reese Witherspoon (‘Una rubia muy legal’), Will Arnett (‘Arrested Development’) o Rainn Wilson (‘The Office’).



03- ‘Humans vs. Zombies’ (2011).


Una recién estrenada película estadounidense que enfrenta a una humanidad dividida entre los que han sido infectados por un virus mortal y los que no. Es la misma fórmula que utilizan todas las películas de zombies, en cierto modo. Pero siempre me hicieron gracia estos films en los que el destino de la humanidad está en las manos de un grupo de adolescentes americanos. En este caso, adolescentes los que protagonizan y adolescentes los que ruedan. ¡Diversión (casposa) por partida doble!


02- ‘Ninjas vs. vampires’ (2010).


A continuación, cuatro películas que no tienen desperdicio. La primera sería ‘Ninjas vs. Vampires’, película norteamericana de acción sangrienta en el que ni los ninjas son ninjas, ni los vampiros, vampiros. Un despropósito en toda regla que tiene como precursora, ‘Ninjas vs. Zombies’ (2008), realizada por los mismos responsables y bajo los mismos criterios. Más trabajada es, sin lugar a dudas, ‘Alien vs. Ninja’. Película fantástica japonesa con dosis de humor que, si bien no va a pasar a la historia del cine, al menos nos hace pasar un buen rato. ‘Vampire girl vs. Frankenstein girl’ (2009) es otra efectista propuesta bajo los mismos códigos del país oriental (a lo que se le añade kimonos y faldas muy cortas). Una visión perfecta de dos maneras de entender el terror de sangre fácil.


(Actualización: Gracias a Manuel Santamaría de 'La Mazmorra de Latveria" que me recordó el clásico: 'Kun fu vs. los 7 vampiros de oro', toda una joyita del género).


01- ‘Megashark vs. Giant Octopus’ (2009).


Por último, las películas de criaturas gigantes que destrozan todo a su paso. Su origen podríamos situarlo en las clásicas ‘Godzilla’ (1954) y ‘King Kong’ (1933), dos monstruos que no llegaron a enfrentarse hasta 1962 en una coproducción entre Estados Unidos y Japón, ‘King Kong vs. Godzilla’. Un referente / franquicia actual es la creada por la compañía productora ‘The Asylum’, que gira alrededor de un tiburón gigante. ‘Mega Shark vs. Giant Octopus’ (2009) salió directamente para vídeo y, además de estar protagonizada por Lorenzo Lamas, nos ofrece un sinfín de escenas absurdas e incoherentes y una repetición de escenarios sin ningún tipo de pudor. Otros despropósitos de ésta empresa han sido, entre otras, ‘Mega Shark vs Crocosaurus’ (2010), ‘Mega Piranha’ (2010) y ‘Mega Python vs. Gatoroid’ (2011).